HISTÓRICO
Perros bravos acabaron con la vida de Carolina
  • Perros bravos acabaron con la vida de Carolina | Cortesía | Julieth Carolina Donado Barrera tenía 26 años. La joven trabajaba en una licorera y estaba cursando segundo semestre de Enfermería, en Caucasia.
    Perros bravos acabaron con la vida de Carolina | Cortesía | Julieth Carolina Donado Barrera tenía 26 años. La joven trabajaba en una licorera y estaba cursando segundo semestre de Enfermería, en Caucasia.
Juliana Henao Gutiérrez | Publicado el 28 de julio de 2011

Alos familiares de Julieth Carolina Donado Barrera, la joven que murió durante la madrugada del miércoles al ser atacada por tres perros, todavía les resulta increíble pensar que ya no volverán a ver la sonrisa de la muchacha, a quien siempre recordarán por su buen humor y alegría.

"Era una persona súper alegre, descomplicada, activa y parrandera, que siempre se gozó su vida", dijo Vilma Donado, su tía.

Carolina, quien había acabado de cumplir 26 años, se encontraba cursando el segundo semestre de Enfermería y trabajaba desde hace dos meses en una licorera de la localidad.

Era la mayor de dos hermanas y madre soltera de un niño de dos años de edad, agregó.

Los hechos
La familiar relató que era más o menos la una de la mañana del miércoles, cuando Julieth se fue, después de salir del trabajo, a una fiesta a la que la habían invitado, en las afueras de la localidad.

Mientras se dirigía hacia el sitio, por la vía a La Apartada, de la Troncal Occidental, le pidió al amigo con el que se movilizaba en moto, que parara en el camino.

Tras bajarse del vehículo, dos perros de raza rottweiler y un pit bull , de una finca ubicada sobre la calzada, la mordieron con sus voraces mandíbulas, causándole graves heridas en pocos segundos.

La familiar comentó que a pesar de que su acompañante pidió auxilio nada pudo hacer ante el brutal ataque.

Cinco minutos después, la Policía acudió al sitio, cuando la joven estaba muy malherida, con mordeduras en su rostro, cuello y brazos.

Carolina fue llevada de emergencia, y aún con signos vitales, al hospital Cesar Uribe Piedrahíta, donde los médicos no pudieron salvarle la vida.

El mismo miércoles en la tarde, sus familiares acudieron a la finca donde se presentaron los hechos, acompañados por un inspector de Policía, quien dio la orden de sacrificar los animales, pese a la resistencia de los administradores del inmueble.

"No nos movimos del sitio hasta que vimos cómo fueron matando uno a uno los perros", aseguró Vilma. Según su versión, los canes habían matado ya a otras tres personas y herido a varias más.

Una de las víctimas, relató la señora, habría sido un joven que transitaba por la vía para ir a visitar a su madre en el cementerio, cuando fue atacado.

"Los perros estaban encerrados, con una reja con alambre de púas, pero parece que los soltaban y atravesaban la vía espantando a todo el mundo. Les tenían pánico (los vecinos)", agregó la familiar, quien manifestó, además, que el dueño de la finca no ha aparecido desde lo ocurrido.

Para ella resulta triste que haya tenido que ocurrir la muerte de su sobrina para que se tomara la decisión de sacrificar esos perros.

Cuidado especial
Norma de Vallejo, directora de la Sociedad Protectora de Animales de Medellín, indicó que casi siempre este tipo de casos se deben a un mal manejo de los animales por parte de sus dueños.

"Son perros que son amarrados para que cuiden y los sueltan y están preparados para atacar todo lo que se mueva", explicó.

De ahí, subrayó, la importancia de que las personas que tienen canes peligrosos cumplan con la normatividad establecida para su cuidado y las precauciones que se deben tomar para que no ataquen a otras personas.

La Asociación de Protectores de Fauna Colombiana, también se pronunció sobre el hecho y exigió que se prohiba la tenencia de estos ejemplares y que se tomen las medidas para su control.

El secretario de Gobierno de Caucasia, Gustavo Ardila, confirmó la muerte de otras personas por causa de las mordidas de los tres animales, pero aseguró que solo hasta el miércoles recibieron reporte sobre estos ataques.

"Los propietarios de los animales no habían cumplido con la normatividad para perros peligrosos", precisó el funcionario.

La idea, dijo, es que las autoridades municipales, adelanten brigadas de promoción para tener un censo de cuántos especímenes de este tipo hay en el municipio y las medidas de prevención.

Las exequias de la joven se llevaron a cabo ayer a las cuatro de la tarde, en la parroquia La Misericordia, en el sector Pueblo Nuevo, de Caucasia.

En medio del dolor, familiares y amigos no salían ayer del asombro de ver que Carolina murió, de forma inesperada, entre las fauces de una fieras.