HISTÓRICO
Polluelos de guacharaca nacen en el balcón de Martha
  • Tres guacharaquitas nacieron el sábado en el balcón de Martha | Edwin Bustamante
    Tres guacharaquitas nacieron el sábado en el balcón de Martha | Edwin Bustamante
Camila Mesa Aristizábal, con el tip de Martha Cecilia Botero | Publicado el 06 de septiembre de 2011

Martha Cecilia Botero está sorprendida con el nacimiento de tres criaturas en el helecho del balcón de su casa, ubicada en el sector Monticello de Medellín.

Y no es la primera vez que una pareja de guacharacas culirrojas toma su hogar como cuna.

Como si fueran de la familia, estas aves, también llamadas cocrico, la han acompañado desde hace un mes, cuando estaban empollando sus huevos.

Martha les pone cartón en el piso y se los cambia a diario, como si fueran los pañales de un bebé.


Según Laura Agudelo, directora de Proyectos de la Sociedad Antioqueña de Ornitología, la guacharaca es una especie única pero abundante en Colombia. Se caracteriza por la bulla generada por su bandada, que se asemeja a un instrumento vallenato, y por el gusto que siente por los frutos y la dispersión de semillas.

Las guacharacas vuelan cerca del balcón de Martha desde finales del año pasado, siendo esta la segunda vez que tienen sus crías en el arbolado cercano a su casa.

La primera fue el 19 de noviembre de 2010,y Martha les tomó tanto cariño que metía los tres huevos en una caja, para que no se los comieran los gatos ni las chuchas.

Martha cuenta que la hembra se encuentra en el helecho con los polluelos, mientras el macho los vigila desde un árbol aledaño. Cuando ella sale a cambiar los cartones, ellos salen ariscos a defender sus crías, y a la mujer le toca salir del balcón y cerrar la vidriera para no invadirles el espacio que ahora les pertenece.

Laura Agudelo señala que el comportamiento mostrado por las aves hacia Martha es normal, porque de cierta manera se sienten amenazadas y quieren marcar su territorio y cuidar sus polluelos.

"Es atípico que esta especie se adapte a un espacio como este y que lo haya establecido como su cuna, pero es más atípico que acepten la convivencia con el ser humano", apunta la experta.