HISTÓRICO
¿POR QUÉ CRECE LA AGRICULTURA?
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    ¿POR QUÉ CRECE LA AGRICULTURA? |
Por JUAN JOSÉ PERFETTI DEL CORRAL | Publicado el 25 de julio de 2013

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural se muestra confiado en que, al terminar el presente año, el sector agropecuario crecerá al 3,5 por ciento. Dicho crecimiento estaría jalonado, principalmente, por la recuperación progresiva que presenta la producción cafetera nacional.

Según los pronósticos de la Federación Nacional de Cafeteros, la producción del grano para 2013 podría alcanzar los 10 millones de sacos. Esto significaría un incremento del 33 por ciento frente a la cifra registrada en el año anterior.

Las directivas de la Federación creen que, como lo muestra el buen comportamiento que tuvo la producción de café durante el primer semestre del año, que llegó a cinco millones de sacos, la recuperación de la capacidad productiva y exportadora de la caficultura colombiana es un hecho indiscutible.

De continuarse con este ritmo, y como normalmente la producción del segundo semestre es mayor a la del primero, es muy probable que el pronóstico de los diez millones se cumpla holgadamente. De ser así, y dada la participación del 17 por ciento que tiene la producción del grano en el PIB sectorial, es muy probable que este presente un desempeño mayor al de años anteriores.

La recuperación del sector cafetero es, sin duda, una buena noticia, aunque la misma se da en momentos en que los precios internacionales del grano están en niveles muy bajos. De no conseguirse mejoras permanentes en la productividad del cultivo, las bajas cotizaciones podrían poner en riesgo la sostenibilidad de dicha recuperación, lo que generaría mayores presiones sobre la rentabilidad de la actividad cafetera.

Un mejor desempeño del sector agropecuario fundamentado en el café tiene la ventaja de que el mismo genera opciones de empleo en el campo y ayuda a solventar la situación económica de los cultivadores del grano.

Sin embargo, el crecimiento de una agricultura, como la colombiana, que dispone de un potencial productivo tan importante, y para la cual los mercados mundiales ofrecen amplias oportunidades comerciales, no debería depender solamente de actividades tradicionales, como el café y la ganadería, que es lo que ha venido ocurriendo últimamente.

Este hecho se ha visto reforzado porque la revaluación de la moneda, la crisis económica mundial (que todavía no encuentra solución) y la entrada creciente de importaciones provenientes de países con los que Colombia tiene vigentes tratados de libre comercio, no han favorecido un desempeño destacable de otros bienes transables.

Aunque los no transables han ganado participación en el PIB sectorial, no han tenido unas condiciones internas, de demanda y oferta, que les permitan alcanzar un desempeño mejor.

De esta forma, y a cuenta de una falta de dinamismo generalizado de los diferentes grupos de productos, la agricultura colombiana mantiene un desempeño tendencial muy por debajo de su potencial. Los pocos episodios en los que se observa una mejoría en dicho desempeño obedecen a circunstancias especiales en ciertos cultivos o actividades.

Esto evidencia que la actual política agrícola ha sido incapaz de crear una base robusta y dinámica de crecimiento sectorial y sirve de llamado de atención para corregir el rumbo.