HISTÓRICO
PREDIAL Y ALGO MÁS
  • PREDIAL Y ALGO MÁS |
    PREDIAL Y ALGO MÁS |
Por JUAN GÓMEZ MARTÍNEZ | Publicado el 06 de febrero de 2013

Se armó el escándalo, como siempre, por el alza del predial y por el reajuste de los avalúos de las propiedades en Medellín. Lo mismo ha pasado en las ciudades donde se ha dado este paso obligatorio. Obligatorio porque así lo manda la ley a los alcaldes y porque es necesario para el futuro de las ciudades.

Las ciudades viven de las transferencias que hace la Nación como mandato legal, pero son recursos no suficientes para el desarrollo de las mismas y hay que buscar otros dineros que refuercen las transferencias cicateras de la Nación.

Esos dineros son los impuestos locales como el predial, industria y comercio, gasolina, valorización y otros que incomodan a los aportantes. A nadie le gusta meterse la mano al bolsillo, pero, por otro lado, las ciudades no tienen arbolitos que produzcan billetes. Si queremos vivir bien, en una ciudad agradable, con buenos servicios, con buenas calles pavimentadas, en una ciudad limpia y organizada, tenemos que hacer el sacrificio de pagar los impuestos.

El mandato legal de la actualización hay que cumplirlo. Lo que pasa es que algunos mandatarios pasan agachados e incumplen con sus obligaciones para no perder opinión en la comunidad.

El buen alcalde, el mandatario creíble es el que piensa primero en la ciudad que en su imagen personal. El funcionario que le deja el problema al siguiente es quien debe ser señalado como irresponsable.

Ejemplos tenemos de los errores de la comunidad que, por no meterse la mano al bolsillo, hoy pagan las consecuencias de su error.

Recuerdo con dolor la decretada obra 500 que no la dejaron construir después de una consulta popular, cuando la respuesta a la consulta era la esperada: "no queremos meternos la mano al bolsillo". Aquí quiero hacer un paréntesis: quienes se opusieron a esa obra tan necesaria, para enmendar su error después de los años, buscaron un responsable de esa tal consulta y culparon a mi persona de haberla convocado.

Falso, no es más que revisar las fechas. Mi alcaldía terminó el 31 de mayo de 1990.

El nuevo alcalde asumió el primero de junio de ese mismo año y, con la honradez que lo caracteriza, ha reconocido que la consulta fue durante su mandato. Lo que pasa es que el Concejo de la ciudad aprobó el tal esperpento durante mi mandato y me negué a convocarla.

De todas maneras se hace la obra lentamente y mucho más costosa después de tanto traumatismo, congestiones, accidentes y arrepentimientos.

Faltan las dobles calzadas en todas las lomas (ya está la de Los Balsos).

Faltan los intercambios viales en todos los cruces de las lomas con las transversales y con la Avenida de El Poblado.

Falta la prolongación de la loma de Los Parras hasta el río.

El puente de la cuatro sur ya está construido. Faltan las dobles calzadas en las transversales y otras obras más pequeñas.

Quienes se opusieron a la obra 500 deben pensar que no pueden cometer el mismo error con la valorización en El Poblado.

Hay que pensar más en el futuro y menos en el bolsillo.