HISTÓRICO
Premio al alcalde de Titiribí por su política de infancia
  • Premio al Alcalde de Titiribí por su política de infancia | Los niños de la Escuela de Teatro Sueños y Fantasías expresaron alegría por el esfuerzo que les dedica el alcalde. FOTO RÓBINSON SÁENZ VARGAS
    Premio al Alcalde de Titiribí por su política de infancia | Los niños de la Escuela de Teatro Sueños y Fantasías expresaron alegría por el esfuerzo que les dedica el alcalde. FOTO RÓBINSON SÁENZ VARGAS
POR JUAN CARLOS VALENCIA GIL Enviado especial a Titiribí | Publicado el 08 de diciembre de 2012

El yin, la cabeza rapada y sus 37 años lo confunden con los "pelaos". Diego Antonio Montoya Taborda, alcalde de Titiribí, es de espíritu joven, le encanta el deporte y sostiene que el trabajo con los menores de edad es el más valioso.

Por eso, Colombia Líder, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) le dieron el Premio Construyendo Sueños, único mandatario de Antioquia en recibirlo.

¿Por qué le dieron el premio?
"Titiribí, desde 2010, implementó la política Rafati (Red de Apoyo a la Familia Titiribiseña), para garantizar que niños y jóvenes tengan atención en salud, protección, sicólogos, educación, recreación y cultura. La política la traía el exalcalde Gabriel Gómez Garcés. Integra desde niños hasta la tercera edad, y a discapacitados. Cuando entré la ratificamos con acuerdos del Concejo y la fortalecimos. Al formular el Plan de Desarrollo les pedimos a los niños que dibujaran lo que soñaban. Quieren escenarios deportivos. Venimos recuperándolos y tenemos proyectos para Indeportes y Coldeportes, para que disfruten estos espacios. Con la Gobernación ya obtuvimos el parque educativo".

¿Fue solo el reconocimiento o le dieron recursos para
estas políticas?
"Me llamaron del ICBF para fortalecer Rafati y firmar un convenio de 100 millones de pesos para acceder a un Centro de Desarrollo Infantil. En Titiribí tenemos ocho minas de carbón y dos multinacionales de oro que están explorando. El Municipio recibía más de 1.000 millones de pesos al año en regalías, pero con la nueva distribución nos llegan solo 244 millones de regalías directas. El alcalde anterior recibió el municipio con un NBI (índice de necesidades básicas insatisfechas) del 43 por ciento y yo, del 27 por ciento, pero a los municipios que estamos haciendo bien la tarea nos premian quitándonos regalías. Tenemos la convicción de que todas no son para cemento. Las invertimos en programas. Que se diga que fortalecimos la comisaría, el grupo de danzas, la casa de la cultura, el deporte, Atención Primaria en Salud".

¿Este año alcanzó a ejecutar parte de las políticas que le reconocieron con el premio?
"Sí, lo que ellos más nos reconocieron fue la integración. Fortalecimos el grupo de monitores de deporte, casa de la cultura, tenemos semilleros de patinaje, microfútbol, fútbol, teatro, canto, música".

¿Muchos niños y jóvenes
trabajan en minas?
"No, en Titiribí todas las minas de carbón y de oro son legales y no trabajan con menores de edad. Todos los niños están en hogares infantiles o estudiando. Tenemos tres instituciones educativas urbanas y cada una de las 15 veredas y cuatro corregimientos tienen la suya. La cobertura es casi del 95 por ciento. La idea es mejorarlas porque hay que sembrar en nuestros niños, volver con valores y decálogos a las escuelas".

¿Qué porcentaje del
presupuesto es para
los menores de edad?
"El 20 por ciento del presupuesto anual; unos 1.000 millones de pesos para salud, mantenimiento de las instituciones..."

Pero el trabajo con menores es a largo plazo y muchos le reclamarán cemento...
"El cemento lo está poniendo la Gobernación. Para 143 viviendas solo tengo que poner 130 millones, en el parque educativo no pongo nada, también intervenciones en escuelas para mejorar la calidad de la educación. Sembrar en los niños es formar hombres".

¿Cuáles son los principales logros de su trabajo con los menores de edad?
"Que en la calle, un niño me salude: ‘Qué más alcalde, qué más hermano’, y levante el pulgar. Nunca veía ese gesto de los niños ante los alcaldes".