HISTÓRICO
Presupuesto 2012
Hernán González Rodríguez | Publicado el 05 de septiembre de 2011
Asciende a los 165 billones de pesos, un 9,5% más que en 2010, el monto del Presupuesto presentado por el Gobierno ante el Congreso para el año 2012. Para juzgar si el incremento interanual del 9,5% es alto o bajo, conviene tener en cuenta la deuda total, el pago del principal y sus intereses conocidos como el servicio de ella, el crecimiento del PIB este año y el entrante, así como el entorno económico mundial.
 
La deuda del sector oficial de Colombia ascendió en febrero pasado a los 40.000 millones de dólares y la del sector privado a los 28.000 millones de dólares, el 20% del PIB. Nada preocupante en conclusión, puesto que venimos de un 40% en 2003 y porque salimos muy bien librados si nos comparamos con los porcentajes adeudados y cercanos al 100% en numerosos países ricos. Pero, así y todo, se necesitarán en 2012 cerca de 40 billones de pesos colombianos, el 25% del PIB aproximadamente, para servir nuestras deudas externas oficiales.
 
Pero existe otra deuda que está creciendo en forma alarmante, la del Gobierno con los jubilados, con los pensionados. En 2012 demandarán ellos pagos por 23 billones de pesos. Para la seguridad y la defensa nacional se destina menos, cerca de 19 billones de pesos. Y para la devastada infraestructura muchísimo menos, insuficientes 7 billones de pesos. Pero, entre tanto, servir la deuda externa y la de las pensiones sumará elevados 63 billones, el nada despreciable 38% del presupuesto aludido.
 
Algunos analistas han censurado que en el país existen tres presupuestos. El general, el de las regalías y el de las calamidades. El general es el de los 165 billones de pesos, el cual se financia con los impuestos y los endeudamientos.
 
El presupuesto de las regalías que alcanzará en 2012 los 10 billones de pesos, tampoco parece entrañar problemas, porque se autofinancia con las exportaciones del petróleo y demás minerales. No sucede lo mismo con el presupuesto de las calamidades, el cual se estima para 2012 en 14 billones de pesos, cuyas fuentes de financiación suelen ser los endeudamientos a espaldas del país.
 
El senador Antonio Guerra de la Espriella nos previno oportunamente sobre el riesgo de estos endeudamientos sin control, semejantes a los que pretendía el presidente Obama en los Estados Unidos. Al respecto advirtió: "nuestros gobiernos pueden aprobar, sin vincular al Congreso, estos cupos de endeudamiento".
 
Los gastos sociales programados para el próximo año no pueden ser calificados como insuficientes. Es justo reconocer que para 2012 se proyectan 32 billones de pesos para educación y salud, 50 billones para familias en acción, subsidios y pensiones de jubilación. Es de esperar que a ciertos congresistas populistas les resulte suficiente destinar el 66% del presupuesto analizado hacia estos gastos sociales. Pero los reducidos 850.000 millones de pesos para las leyes de Víctimas y Tierras nos demuestran lo demagógico de tales leyes. Tan sólo alcanzan para reparar unas 43.000 personas de los cerca de 2 millones de candidatos.
 
Conclusión: el 9,5% de crecimiento para el año entrante no debe elevarse, porque median aún muchos imprevistos de la economía mundial, de la enfermedad holandesa, de la controvertida ayuda a las víctimas de la violencia, de los damnificados de los inviernos…  Gran parte de las cifras anteriores fueron  tomadas de la excelente página web del Minhacienda titulada Presupuesto por Funciones para 2012.