HISTÓRICO
Primeras pruebas de la vacuna contra la malaria en África no fueron tan alentadoras
Reuters | Publicado el 10 de noviembre de 2012

La posible primera vacuna del mundo contra la malaria demostró solo un 30 por ciento de eficacia en bebés africanos en un ensayo fundamental, poniendo en duda si podría ser un arma útil en la lucha contra esta enfermedad mortal.
 
El resultado sorprendentemente pobre de la vacuna, que GlaxoSmithKline ha estado desarrollando durante tres décadas, deja varios años de trabajo por delante antes de que una inyección que proteja contra la malaria pueda estar lista en los países que lo necesitan desesperadamente.
 
La malaria, una enfermedad transmitida por mosquitos, mata a cientos de miles de personas al año, principalmente a bebés en África, y los científicos dicen que una vacuna efectiva es la clave en la esperanza de su erradicación.
 
El filántropo Bill Gates, quien ayudó a financiar el desarrollo de la vacuna de GSK, dijo que ahora se necesitaba más investigación para ver cómo podría ser utilizada.
 
"La eficacia fue menor de la que esperábamos, pero desarrollar una vacuna contra el parásito es algo muy difícil de hacer", dijo en un comunicado.
 
Los resultados

Los resultados en la etapa final del ensayo con 6.537 bebés de entre seis y 12 semanas mostraron que la vacuna proporcionó una "protección modesta", reduciendo los episodios de la enfermedad en un 30 por ciento en comparación con la inmunización con una vacuna de control, dijeron los investigadores el viernes.
 
Esa tasa de eficacia un año después de la vacunación es menos de la mitad del 65 por ciento que hubo en un ensayo anterior, que analizó las tasas de protección después de seis meses. También es mucho menor que la tasa del 50 por ciento vista en bebés de entre cinco y 17 meses.
 
Vacunar bebés, más que niños pequeños, es la opción preferida, puesto que la nueva vacuna podría entonces añadirse a otras rutinas de inmunización infantil. Un programa separado para niños más mayores podría suponer muchos más costos.
 
Eleanor Riley, profesora de inmunología en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, dijo que los resultados mostraron que la vacuna de GSK, denominada RTS,S o Mosquirix, es potencialmente útil, pero "no la solución completa".
 
"Una eficacia ligeramente menor de la esperada... afectará al análisis de coste-beneficio que proveedores de salud y financiadores tendrán que asumir antes de decidir si la vacuna representa el mejor uso de unos recursos financieros limitados", dijo.