HISTÓRICO
PRÓSPERO DINERO FALSO
  • PRÓSPERO DINERO FALSO | ARTURO GUERRERO
    PRÓSPERO DINERO FALSO | ARTURO GUERRERO
Por ARTURO GUERRERO | Publicado el 01 de enero de 2013

¡Ay del lenguaje en estas fiestas de fin y comienzo de año… La temporada es dilatado reino del lugar común. De tanto usarlas en vano, varias palabras se transformaron en inutilidades. La peor de todas, que debería condenarse a guillotina, es el adjetivo ‘próspero’ asociado al año nuevo.

Mantiene desde el Medioevo un saborcillo a fortuna, suerte, comercio y abundancia. Y eso es lo que se desea a los amigos, como patente magnífica para el futuro inmediato. Los únicos que la han actualizado y dado brillo son los narcotraficantes cuando con el mismo sentido utilizan el infinitivo ‘coronar’, tratándose de un embarque.

"Feliz Navidad y próspero año": ¿habrá fórmula más sosa para significar algo? Tarjetas con noeles, correos electrónicos, trinos, encuentros callejeros, todo está infectado de insustancialidad. De generación en generación se traspasa este dinero falso desde noches sin memoria.

Las expresiones de cajón son el ataúd de la imaginación. Nadie arriesga un deseo de carne y hueso, nadie personaliza la receta, todos escogen la facilidad de expresiones inertes que sepultan el sentido y eliminan la comunicación. Es como si la gente se embriagara inerme con la monserga milenaria de la novena de aguinaldos: Adonaí sagrado, fragante nardo, suave cayado, del doliente amparo.

¿Por qué no desear años atrevidos? ¿Por qué no "inyectar un poco de luz en las venas", como pide para la escritura el poeta español Antonio Gamoneda ? Sería preciso abolir los mensajes electrónicos colectivos, que de tanto abarcar nada aprietan. Habría que tener delante la foto de cada corresponsal para que el mensaje queme.

La humanidad empantanó las palabras en el estereotipo cuando abandonó la poesía y creyó que no pasaba nada. Dice mucho que cuando el dramaturgo austriaco Peter Handke quiso reunir en 2007 su obra poética en un tomo, lo tituló ‘Vivir sin poesía’. Fue como dictar testamento o, mejor, como redactar epitafio para la actualidad.

Ritos y mitos del período supremo de las vacaciones merecen la piedad de mentes y sentires creativos. Solo refundándolos en significaciones potentes se podría reanimar el lenguaje que los arropa. Pero como el lenguaje también crea, es válido introducirle ácidos, picante, chispas, punzones.

¿Próspero año nuevo? No, gracias, prefiero uno áspero.