HISTÓRICO
PROTEJAMOS LA INDUSTRIA
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Por CARLOS LOPERA PÉREZ | Publicado el 11 de junio de 2013

Luego de que el director del Dane reconoció que en marzo de 2013, 42 de los 48 subsectores industriales registraron una disminución en su producción, que comparando los meses de marzo de 2012 y 2013, la producción cayó un 11,5 %, y que en lo corrido del último año, hasta marzo de 2013, la producción real de la industria manufacturera, sin incluir el café, disminuyó 1,9 %, comenzaron a evidenciarse los síntomas de desaceleración.

Cuando el Gobierno Nacional hace alarde de la creación de más de dos millones de empleos, sabiendo que la tasa de desempleo no baja más de dos o tres décimas, está indirectamente escondiendo una triste realidad que debería combatir: No es que creen nuevos empleos, sino que a los trabajadores les terminan el contrato, los mandan para la casa un mes, y vuelven y los contratan en el mismo puesto que tenían antes.

Algo que podría ayudar a corroborar lo anterior, es que el mismo Dane reconoce que el personal ocupado en el sector industrial no presentó variación en los últimos doce meses. Es decir, que la industria, el tejido económico del país, no generó empleo y está en desaceleración.

Para agravar lo anterior, las cifras de los resultados del primer año del TLC con los Estados Unidos arrojan que gracias al acuerdo suscrito, se beneficiaron más los empresarios norteamericanos que los nuestros.

Gran parte de la crisis de la industria está originada en la falta de competitividad y el bajo precio del dólar.

Para combatir la falta de competitividad, el Estado debió plantear políticas para mejorar la infraestructura, y que la industria adaptara sus procesos productivos antes de los TLC. Esto no se hizo, y pagaremos las consecuencias, convirtiéndonos en una economía aún más dependiente del petróleo y la minería.

Para combatir el bajo precio del dólar, el Banco de la República viene haciendo la típica maniobra de comprar dólares, para sacarlos del mercado y así subir su precio frente al peso colombiano. Es urgente que el dólar suba de precio, pues quienes exportan están recibiendo dólares baratos, que al cambiarlos significan menos pesos, los cuales resultan insuficientes para cubrir los costos en Colombia. Las medidas para subir el precio del dólar no son suficientes.

Mientras seguimos haciendo piruetas infructuosas para controlar el dólar, ya hasta el Fondo Monetario Internacional, los alemanes, los japoneses y hasta los chinos se dieron cuenta de que todos estamos botando corriente, pues Obama tiene prendida la impresora, y día y noche hace dólares para bajarles el precio, logrando que todo el mundo compre sus productos y su economía se dinamice. Es urgente proteger la industria. Las medidas de corto plazo como la compra de dólares y la inversión y el endeudamiento público en pesos, deben ser políticas mucho más agresivas.