HISTÓRICO
Que se vea la investigación
EL COLOMBIANO | Publicado el 02 de abril de 2010
Investigar en las universidades colombianas está dejando de ser una actividad exótica y reservada a talentos privilegiados, para convertirse poco a poco en función habitual. Ha habido avance en cantidad y calidad. De 500 grupos de investigación a comienzos de siglo se ha pasado a más de 3.500 en la actualidad. Pero se necesitan métodos y estrategias que aseguren la visibilidad y el impacto en el mundo, como se concluyó en el foro internacional reciente.

Prueba de un leve mejoramiento gradual de la investigación hecha en Colombia en quince años es el ascenso en el ranquin mundial, del puesto 59 al 53. El trabajo se les debe en gran parte a las instituciones universitarias, que han subrayado la importancia de la investigación con la creación de grupos, el impulso a las publicaciones especializadas, la indexación de revistas y la incorporación de pares internacionales como autores y evaluadores.

Se ha reconocido el gran potencial de las universidades. Pero también está abierto el debate sobre la pertinencia real de las investigaciones y las amenazas que pueden afectar la cultura investigativa, como la burocratización, el exceso de formalismo en los procesos, el énfasis tecnocrático y la lentitud para tomar decisiones y administrar recursos. Las denuncias de fines del año pasado, sobre productos ficticios e imposturas, todavía están por aclararse.

La investigación y la innovación en ciencia y tecnología deben ser pertinentes y ajustarse a reales necesidades de la nación y sus regiones. Se requiere la formación de investigadores con disciplina, no motivados por conveniencias ocasionales de ajuste de la carta académica. Los grupos deben exponerse a evaluación periódica. Y los productos y resultados deben difundirse. En cuanto a la visibilidad, el reto consiste en utilizar al máximo las redes y bases de datos, los llamados repositorios y los servicios de divulgación, así como los medios de comunicación.

En materia de difusión, es muy importante que en las universidades se reconozca y estimule el periodismo científico y la consiguiente formación de expertos en la tarea de poner al alcance de la gente los resultados de la actividad investigativa y establecer puentes entre investigadores y ciudadanos, así como utilizar de modo conveniente los canales que faciliten la visibilidad y, como se ha dicho, hagan notorio el impacto de la producción científica propia en el mundo y en los ránquines internacionales, uno de ellos el de Shanghai, en el cual no ocupan lugar relevante las universidades latinoamericanas.

La investigación en Colombia es una actividad joven e incipiente. El camino que hay para recorrer es largo y difícil. Pero hay que observar, con realismo optimista, que al fin está saliéndose del ostracismo y el subdesarrollo y en el Estado y las instituciones universitarias hay un propósito manifiesto de hacer que la empresa investigativa sea pertinente y mejore en calidad y visibilidad.