HISTÓRICO
¿Qué son las bacrin?
  • Coronel Luis Eduardo Martínez Guzmán | Coronel Luis Eduardo Martínez Guzmán
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Coronel Luis Eduardo Martínez Guzmán | Publicado el 11 de julio de 2011

Son organizaciones integradas por criminales dedicados al negocio del narcotráfico, que se han asociado y organizado en redes para garantizar el cultivo, la producción y distribución de las drogas en mercados internos y externos.

Estas bandas surgieron en zonas donde desaparecieron los antiguos grupos paramilitares. (En Antioquia: en el Bajo Cauca, Nordeste, Occidente y Urabá).

De hecho, buena parte de sus integrantes son exmiembros de las AUC. De ahí que tengan amplia experiencia en la organización militar de sus estructuras y en la comisión de hechos criminales de alto impacto. Las masacres que cometen son para demostrar poder y aterrorizar a la comunidad, con el fin de alcanzar sus objetivos bajo el amparo de la impunidad, que en muchos casos logran por el silencio que imponen.

Estas estructuras difieren ostensiblemente de las antiguas autodefensas, aunque tienen puntos en común.

Veamos:

1. Las AUC nacieron dizque para frenar el avance de las narcoguerrillas colombianas, y suplir así la ausencia de Estado en aquellos sitios dominados por los guerrilleros.

2. Las bacrin (con n, de narcotraficantes) nacen como grandes carteles para garantizar el negocio en todas sus fases (cultivos, producción, exportación y consolidación de sus áreas).

3. Las bacrin no tienen ni buscan ningún objetivo político, como de pronto sí lo tuvieron las AUC.

4. Las bacrin hacen presencia en zonas de cultivos y procesamiento de narcóticos. Las AUC, en su momento, lo hacían en zona de influencia guerrillera.

De tal manera que haciendo este símil, podemos concluir medianamente, y sin ninguna dificultad, que estos delincuentes no pueden pedir que se les dé ningún tratamiento político ni se les legisle de manera especial. Al contrario, lo que la comunidad espera es que sean atacados con todo el rigor de la ley.

El Estado, para empezar a solucionar el problema de una vez por todas, debe endurecer la ley, crear mecanismos más efectivos que de verdad protejan a las personas que se han visto afectadas de manera directa o indirecta, o que quieran denunciar lo que conozcan de estos grupos al margen de la ley.

Mi llamado es a unirnos y apoyar a las fuerzas legalmente constituidas, a las instituciones del Estado para derrotar a estos bandidos, que solo buscan mayor violencia para afectar la gobernabilidad y generar sensación de inseguridad e inestabilidad en la población y en las instituciones, con el único fin de alcanzar sus objetivos criminales.

Colombia no puede caer en esa trampa.