HISTÓRICO
¿QUIÉN DEFIENDE A LA CLASE MEDIA?
  • ¿QUIÉN DEFIENDE A LA CLASE MEDIA? | FRANCISCO SANTOS
    ¿QUIÉN DEFIENDE A LA CLASE MEDIA? | FRANCISCO SANTOS
Por FRANCISCO SANTOS | Publicado el 08 de diciembre de 2012

La reforma tributaria que casi sin discusión la unidad nacional va a aprobar, es un golpe a la clase media como hace muchas décadas no se le ha dado. Todo a costa de rebajarles los impuestos a los ricos dueños de los pocos medios de producción que hoy quedan en el país con la promesa, que todos los estudios demuestran no se va a cumplir, de crear un millón de empleos nuevos.

Abaratar los costos del empleo formal es la excusa. Eso quiere decir que se les da a los grandes empleadores un subsidio que asume el Estado y que ellos se van a meter en el bolsillo. Además, como no pagan impuestos sobre los dividendos, que era la medida lógica para compensar el hueco fiscal, pues ganan por lado y lado.

Todos queremos que las empresas y el sector privado en general tengan utilidades sanas. Son el motor de una economía al lado del gasto público por parte del Estado. Pero hay un elemento de equidad fundamental a la hora de hacer una reforma de esta naturaleza. No en vano somos uno de los países más inequitativos de la región y del planeta. Esta reforma profundiza esa inequidad. Es inmensamente regresiva.

En este sentido, y sobre todo por los costos que esta reforma va a tener para la clase media, era mejor la exención que antes existía de un 30 por ciento de renta si se reinvertían esas utilidades en bienes de capital, pues por lo menos modernizaba el aparato productivo. Ahora, sin contraprestación alguna, los ricos van a ser más ricos y la clase media cada vez más pobre. Los pobres siguen igual pero la medida de una sociedad sana es una clase media cada vez más fuerte y de mayor tamaño. Con esta reforma comienza un proceso de proletarización de este sector social que es el que sostiene a un país y a una democracia.

¿Una persona que gana cinco millones es rica? ¿O diez? Con grandes esfuerzos y muchos préstamos pudieron estudiar, tienen vivienda y de pronto carro propio. A partir del 2014 les va a quedar más de para arriba pagar esas cuotas o enviar a sus hijos a la universidad. Estas personas asalariadas ponen de sus impuestos 4.5 billones de la reforma mientras a las empresas les rebajan 5.6. Y los impuestos de estos profesionales, trabajadores independientes, académicos y pequeños empresarios en muchos casos se multiplican por dos tres y cuatro veces.

Como si este zarpazo y transferencia de subsidios de la clase media a los más pudientes de esta sociedad fuera poco, esta reforma, este gobierno y este Congreso pasarán a la historia como los que inician el fin de dos entidades que benefician a los pobres, el Sena y el ICBF. Pasarán, en el futuro dos cosas con estas entidades. La primera es que su presupuesto depende de la sanidad de la economía, y cuando esta vaya mal, veremos qué ministro o presidente saca de la caja para mantener a estas entidades sanas. La segunda es que al no ser un parafiscal, queda al vaivén de la política lo que suceda con estas entidades. No me cabe duda, en pocos años estas dos entidades serán una raquítica radiografía de lo que hoy son o simplemente desaparecerán.

Prosperidad para todos dice el eslogan del gobierno publicitado a borbotones en la pauta oficial que con tanta generosidad distribuye en los medios y le genera tan buena prensa a Santos. Prosperidad para unos pocos sería algo más ajustado a la realidad. El gobierno que prometió las grandes reformas estructurales otra vez se queda a medio camino. Ya nos tiene acostumbrados.