HISTÓRICO
Quintas de San Javier está entre disparos de bandas
  • Quintas de San Javier está entre disparos de bandas | El taxi lo robaron sicarios y lo chocaron en calle 48D con la 110, lugar del ataque. FOTO RODRIGO MARTÍNEZ
    Quintas de San Javier está entre disparos de bandas | El taxi lo robaron sicarios y lo chocaron en calle 48D con la 110, lugar del ataque. FOTO RODRIGO MARTÍNEZ
Por RODRIGO MARTÍNEZ ARANGO | Publicado el 04 de octubre de 2012

Son las siete de la noche del miércoles y en la urbanización Quintas de San Javier, en la comuna 13, la vida parece normal.

Los niños montan en sus triciclos y corren alegres por sus calles, los jóvenes en las aceras conversan con sus amigas o juegan con los celulares. Los adultos regresan a sus casas después de la jornada laboral o hacen compras en las tiendas vecinas.

Pero a las 7:30 todo cambia. Desde Las Peñitas, ráfagas de fusil y de pistola, que se alcanzan a ver desde Quintas de San Javier, siembran el caos. De el sector de La Loma se escucha la respuesta.

Entonces los pequeños abandonan sus triciclos y juegos y corren a refugiarse en sus casas, mientras que los jóvenes y clientes de las tiendas buscan cualquier muro para ocultarse.

En un abrir y cerrar de ojos, Quintas de San Javier queda en silencio y desolada.

“Es un enfrentamiento entre bandas de Las Peñitas y Antonio Nariño y los de La Loma y Eduardo Santos”, dice una señora quien me ofrece su residencia para ponerme a salvo.

“Es peligroso, esa gente tiene francotiradores en esas montañas y le pueden hacer algo”, advierte la mujer, atemorizada por lo ocurrido.

El martes vivieron una situación similar. Hubo balacera y la gente se tuvo que esconder. Luego llegaron unos muchachos de Antonio Nariño, muy jóvenes y bien armados, hasta las mallas de la unidad deportiva de Quintas y acusaron a la comunidad de esconder a “sus opositores”. Sin embargo, los residentes insisten en que el barrio nada tiene que ver con el conflicto: “Nuestro pecado es estar, por la topografía, en medio de esas bandas que se disputan el microtráfico y las extorsiones. Ni utilizamos la unidad deportiva por miedo”, dice un vecino.

Otra mujer, quien habita en la urbanización desde hace más de 20 años, recuerda “los buenos tiempos” tras la Operación Orión: “El Ejército montó una base en nuestra sede comunal y nosotros le lavábamos la ropa, le hacíamos la comida y le ayudábamos en todo, porque estábamos felices con ellos ya que nos devolvieron la paz. También vinieron los policías comunitarios, que eran nuestros aliados para todo. Pero cuando llegó el gobierno del presidente Santos, se llevaron a los militares y otra vez regresó el caos”.

“Todo este año las balaceras han sido constantes y el temor es que una bala perdida cause una tragedia entre nuestra comunidad”, concluyó la señora.

Una comerciante quien dice estar viva de pura suerte, porque hace 4 meses una de esas balas de fusil le quebró un vidrio de su negocio y le rozó la cabeza, explicó que el conflicto se volvió a prender con la disputa entre bandas por las ollas de vicio, tras las capturas de los jefes de “la Oficina”.

A las 9:07 p. m. se volvieron a escuchar disparos. A esa hora en la Unidad de Salud de San Javier estaba la respuesta para la comunidad sobre lo que había ocurrido con tanta bala.

Familiares en medio del tiroteo llevaron a cinco personas heridas a la Unidad de Salud. Tres de ellos murieron: Néstor Iván Arboleda Gutiérrez , de 18 años; Giovanni Alexander Muñoz Gaviria , de 29, alcanzado por una bala perdida, y un joven de 16 años. Los sicarios llegaron en un taxi y le dispararon a la gente del sector de San Pedro.

En Quintas de San Javier y barrios de la comuna 13 esperan que el Estado les devuelva la paz. El fantasma del conflicto denuncian, se pasea por sus calles.