HISTÓRICO
Rafith dejó el fútbol para llegar a los Olímpicos
  • Rafith dejó el fútbol para llegar a los Olímpicos | Archivo | Con solo 21 años, Rafith Rodríguez se encargó de pulverizar todas las marcas de los 800 metros que tenía Diego Córdoba, desde abril de 1992.
    Rafith dejó el fútbol para llegar a los Olímpicos | Archivo | Con solo 21 años, Rafith Rodríguez se encargó de pulverizar todas las marcas de los 800 metros que tenía Diego Córdoba, desde abril de 1992.
Santiago Hernández Henao | Publicado el 16 de mayo de 2011

El regaño de Silvio le sirvió. "Le dije que dejara de joder con ese fútbol, que había pelaos mejores que él, y que se quedara en atletismo, que ahí sí podía llegar lejos. Ahora sé que me lo agradece".

A Rafith Rodríguez Llenares fue bravo sacarle la pelota de la cabeza. La primera vez que quiso salirse fue a los 13 años, cuando acudió donde Silvio Rentería para entrenar atletismo. Pero solo duró tres días antes de volver con las rodillas peladas.

"De ahí en adelante empezó a hacer fondo, a ganar en el Bajo Cauca desde que tenía 13 años", recuerda Silvio, quien hoy se mantiene como el entrenador de los atletas de El Bagre.

Y aunque recuerda que en la primera final de unos Juegos Intercolegiados quedó de último en los 600 metros, la carrera de Rafith arrancó en pique para nunca parar. Aunque primero tuvieron que sacarlo de las cobijas de la casa de Marcos y doña Irene, sus padres, en el barrio El Plan.

"Como los entrenamientos eran a las 5:30 de la mañana por ese calor, antes del colegio, a veces se quedaba dormido y tocaba ir a sacarlo de la cama. Cuando pelao era perezoso, pero ahora él solo se despierta, hace todas sus cosas. Rafith sabe que va por el camino", sostiene su viejo entrenador, quien fue uno de los primeros que habló con él, vía internet, luego de conseguir la marca. "Solo me dijo: Silvio, me voy para Londres".

Hoy, Rodríguez Llenares confirma con tiempo lo que se decía en el polvoriento estadio William Knight: tiene futuro olímpico. Su tiempo de 1.44,31 es, por mucho, la mejor marca de un colombiano en los 800 metros. Es más, es la cuarta mejor de toda la temporada, solo superado por dos keniatas y un brasileño, en la carrera de mejor nivel que se ha visto en lo corrido de 2011.

"Es el mejor representante que tiene El Bagre en la actualidad. Es un orgullo para el pueblo y sobre todo, para sus padres", dice Hember Roldán, director de Deportes del municipio del Bajo Cauca, que por primera vez tendrá a uno de sus hijos en unos Olímpicos, por encima de los famosos hermanos futbolistas Knight (William y Jaime) o de Carlos Manuel Avispita Mesa, un boxeador nacido en el pueblo, que terminó en la lona y muerto en Panamá.

A Europa
A Rafith, Colombia hace rato le quedó chiquito. Por eso su destino está a algo más que un par de zancadas: está en Europa.

Para su entrenador en Antioquia, Libardo Hoyos, no hay otro camino que las competencias en el Viejo Continente. "Ese tiempo de Brasil le da para competir en las pruebas de Europa, en los GP que se hacen antes del Mundial. Es un salto de calidad que ya hizo, y del que no se puede devolver".

Ahora la Federación Colombiana de Atletismo debe, por lo menos, oír sus peticiones, que hace dos semanas salieron de sus labios pero hoy lo muestran sus pies.

"Tengo que correr afuera para saber hasta dónde puedo llegar. Necesito salir más", dijo el atleta antes de su viaje a Brasil, del que solo volvía en la noche de ayer.

En la mesa hay una invitación para que se vaya a una concentración a España, con el entrenador Antonio Serrano, quien ha tenido en sus manos a los mejores del semifondo en su país. Pero antes debe cuadrar su calendario.

"Tiene que estar en el Suramericano de junio, también en el Mundial de agosto y en los Juegos Panamericanos. Tiene mucho trabajo por delante, pero en Medellín no se puede quedar. En una sola semana demostró que cuando cuenta con fogueo, hay grandes tiempos", explica Libardo.

Hoy, Rafith vuelve al país. No tendrá tiempo para pasarse por casa, por donde Marcos e Irene, tampoco podrá jugar fútbol. Para qué, si sus piernas, sin balón, ya lo llevarán a los Olímpicos.