HISTÓRICO
Desarticulada red de narcotráfico en Bogotá que empacaba coca en maleta de viajeros
Colprensa | Publicado el 21 de diciembre de 2012

La Policía desarticuló una estructura especializada en la contaminación de vuelos comerciales y de carga, desde el aeropuerto ElDorado de Bogotá, con cocaína perteneciente a la banda criminal de "los Rastrojos".

En desarrollo la Operación Decoro, ejecutada por el Grupo de Inteligencia de la Dirección Antinarcóticos de la Policía, fueron capturadas 10 personas comprometidas con la recepción, embalaje y envío permanente de estupefacientes hacia Madrid (España) y Amsterdam (Holanda).

Según el general José Roberto León Riaño, director de la Policía Nacional, para lograr su cometido los delincuentes utilizaban una modalidad de corrupción que permeó a varios funcionarios de la terminal aérea internacional de la capital de la República.

Los detenidos, cuyo arresto se produjo en Bogotá, tenían como centro de operación una bodega ubicada en la localidad de Fontibón (occidente de la ciudad), en donde, además del acopio de la droga enviada desde los laboratorios controlados por "los Rastrojos", se realizaba el alistamiento para su embarque final en los vuelos internacionales.

Cómo opera la red
Una primera modalidad consistía en el uso de maletas (tipo equipaje), que eran cargadas con cantidades que oscilaban entre 5 y 20 kilos de clorhidrato de cocaína, y eran preparadas en el lugar de almacenamiento, para luego ser despachadas hacia la terminal aérea, donde entre 6 y 7 funcionarios se encargaban de ingresarlas hasta el avión respectivo.

De acuerdo con la investigación, el grupo recibía sobornos que podían ir de 15 a 20 millones de pesos. Su tarea era ingresar las maletas al equipaje en tránsito ya revisado por el personal de seguridad. Al quedar en la banda transportadora, cambiaban los stickers de abordo y aseguraban de ese modo el traslado hacia Europa.

La organización también contaminaba cargamentos de flores enviados desde los municipios de Mosquera y Madrid (Cundinamarca). Para eso, dentro de la bodega que tenían en Fontibón, los delincuentes "gemeliaban" las cajas en que iban las flores de exportación y las alistaban con compartimientos secretos en los cuales era depositada la cocaína empacada al vacío. Encima ponían las flores que venían en la caja original de los viveros.

Llama la atención que para llegar al aeropuerto, la red se valía de furgones en el caso de las flores y de un taxi para ingresar las maletas con cocaína.

Además de las 10 capturas, durante el proceso investigativo, se logró la incautación de 58 kilos de droga.