HISTÓRICO
RETRACTACIÓN
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Por JOSÉ OBDULIO GAVIRIA | Publicado el 24 de marzo de 2013

En la conciliación extrajudicial entre el exvicepresidente Francisco Santos Calderón, por una parte y Sintrateléfonos, Sintraemcali y Sintraunicol, por la otra, se dijo: "las partes comparten la convicción de la necesidad, posibilidad y bondad de dar a los conflictos que así lo admitan, una salida jurídica producto de acuerdo voluntario, la razón y el entendimiento. (Las partes) son conscientes del alto grado de injerencia y responsabilidad que tiene (el vicepresidente) con la sociedad colombiana, derivado de la representación y dignidad que ostenta, lo cual le posibilita contribuir enormemente con su ejemplo de consecuencia y entendimiento en el patriótico papel de reconstruir el ya de por sí deteriorado tejido social".

Como columnista comparto íntegramente esa filosofía. Y, dado que las declaraciones del doctor Santos sobre los dichos sindicatos fue la fuente que me indujo a escribir la columna publicada el 25/7/2007 en los diarios El Colombiano y El Mundo, titulada ‘Todo pecado empieza siendo pensamiento’, es mi obligación moral rectificar íntegramente ese texto. Rectificación que se hace dentro del mismo espíritu sincero expresado en el acuerdo de conciliación firmado entre el doctor Santos y los denunciantes.

Yo, como lo ha hecho el doctor Santos, reconozco, expresamente, la legitimidad y legalidad de la existencia de los sindicatos en Colombia y en el mundo, entre ellos, Sintrateléfonos, Sintraemcali y Sintraunicol. Igualmente, reconozco su importante papel en una sociedad democrática; así como el compromiso de dichos sindicatos con la democracia y las vías pacíficas para dirimir las diferencias en una sociedad.

El doctor Santos ha explicado públicamente que "efectuó las declaraciones que motivaron el caso basándose en una publicación de Internet de los organizadores de la reunión de Quito, cuyo contenido no fue corroborado previamente, lo que lamentablemente condujo a la inexactitud de sus afirmaciones".

A igual razón, igual conclusión: si mis afirmaciones en la columna se basaron en esas falsas informaciones recogidas por el doctor Francisco Santos, necesariamente son, también, falsas. Si mi escrito fue basado en un error del vicepresidente; ese escrito es, en sí mismo, un error.

Máxime que el vicepresidente Santos reconoce que "los delegados de Sintrateléfonos, Sintraemcali, y Sintraunicol han manifestado que nunca fueron consultados sobre el contenido de dicha publicación".

En consecuencia, en la misma línea de conducta del doctor Francisco Santos en su documento de conciliación, yo considero injusto haberme hecho eco de esa petición del doctor Santos a los delegados de los sindicatos para que "expliquen al país si el apoyo y la firma de un documento de encuentro de organizaciones de izquierda en Quito (...) donde estuvieron presentes las Farc y el Eln y donde se apoya la lucha armada representa el pensamiento de estos sindicatos".

Dado que los denunciantes aceptaron "los términos explicatorios" del doctor Santos y, "consecuencialmente las partes (…) solicitaron al señor Juez de conocimiento (que) ponga fin a la acción penal"; yo, de manera sincera, ofrezco, igualmente, las debidas explicaciones y excusas a dichos sindicatos.