HISTÓRICO
Salazar abre nuevo debate en el fútbol
POR JOHN ERIC GÓMEZ MARÍN | Publicado el 23 de enero de 2013
"Los jugadores de hoy son unas prostitutas vestidas de uniforme". Esa frase del presidente de Itagüí, Fernando Salazar, en una conversación con otros directivos del fútbol colombiano tras una asamblea de la Dimayor -el martes-, levantó ampolla ayer en el país.

La conversación, que fue filtrada al diario El Espectador que la hizo pública, generó diversas opiniones. Sin embargo, el directivo antioqueño se mantuvo en su posición. "Reconozco que el término prostitutas sonó muy fuerte, pero hace referencia a personas que obran con malicia y doblez. La palabra fue malinterpretada y descontextualizada", aseguró a El Colombiano.

Según Salazar, la legislación colombiana y algunos "mal llamados empresarios" vulneran los intereses de los equipos, ofreciéndoles a los futbolistas cantidad de dádivas cuando ya tienen un contrato de palabra y ellos se prestan para esto. "Por eso los inversionistas no llegan al fútbol colombiano, porque saben que cualquier dinero que inviertan en un jugador, al que sólo se le puede hacer contrato por tres años, si no se le presenta un negocio en el segundo año, espera a que se cumpla el último periodo para quedarse con sus derechos", explicó.

Ahora espera se geste un régimen especial para los jugadores que les permita someterse a normas Fifa, de tal forma que los equipos puedan hacer contratos entre cinco y siete años.

"Si la Asociación de Futbolistas vela por el bienestar de los jugadores, lo primero que debe hacer es blindar a los clubes para que les cumplamos a los futbolistas con todas las obligaciones legales impuestas por la normatividad".

Johnny Ramírez, volante de Millonarios, dijo que el calificativo está fuera de contexto: "merecemos respeto, porque somos trabajadores y tenemos el derecho a elegir donde jugar".

Pero Salazar indica que él mismo, durante su época de futbolista experimentó los vejámenes de directivos que no le cumplían, pero que hoy los equipos están cumpliendo y por eso la legislación debe fortalecer las instituciones.

Respecto a la grabación, sin referirse a nombres, manifestó estar seguro de que la persona que la filtró fue otro directivo que iba a las reuniones de la Dimayor a grabarlas para enlodar la imagen de los colegas.