HISTÓRICO
SALIDA IRRESPONSABLE
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    SALIDA IRRESPONSABLE |
Por JUAN GÓMEZ MARTÍNEZ | Publicado el 17 de abril de 2013

Las elecciones en Venezuela dejaron muchas dudas. Los hechos anteriores al día de la votación como el número de fotos en el tarjetón, 10 de Maduro contra una de Capriles, las trasmisiones por televisión de cuatro minutos para los candidatos pero cuarenta para el presidente, como tal, más cuatro para el candidato-presidente y tantas cosas más que pasaron en el vecino país, nos mueven a pensar que todo estaba arreglado a favor del socialismo siglo XXI.

El día de las votaciones se ratificaron las dudas cuando vimos por la TV unos uniformados chavistas acompañando electores hasta las urnas, acompañamiento autorizado sólo para los incapacitados. La tardanza en dar los resultados de las votaciones, cuando se había dicho que estos se darían más o menos a las ocho de la noche por contar Venezuela con sofisticado sistema electrónico. La divulgación de estos resultados se tardó lo suficiente para sembrar las dudas que desembocaron en lo que todos pensamos de una gran manipulación. Se habló de intimidaciones. Se denunciaron más de 3.200 irregularidades durante las votaciones. Se impidió el paso de la frontera entre Colombia y Venezuela a los ciudadanos de este país que querían votar por su candidato. Todo esto hace pensar en que algo raro pasó en Venezuela.

Capriles, pienso que con razón, pidió contar los votos, uno por uno, cosa que es normal en las verdaderas democracias cuando hay ciertas dudas. Maduro, en una escasa muestra de sentido democrático, aceptó el propuesto recuento.

Resultó, entonces, una más chavista que Chávez. La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, precipitó el fallo definitivo dando los dudosos resultados iniciales como definitivos, haciendo caso omiso a las peticiones de los dos candidatos y de un pueblo inconforme.

El sólo hecho de precipitar la decisión sin atender un recurso legal en cualquier país donde se respete la democracia, afianza las dudas.

La prudencia hubiera sido más favorable a los intereses de Venezuela. La decisión llevó al hermano país a lo que hoy están viviendo. Cacerolazos, disturbios, heridos, muertos y, sobre todo, tremendas dudas sobre la legitimidad de un mandato.

Veamos cuáles podrían ser los escenarios que se presentaron para salir de la encrucijada venezolana: 1) El peor, precipitarse a dar unos resultados que dejaron dudas y muertos. 2) Hacer el recuento de los votos, aceptado por los dos candidatos, y dar un resultado veraz. Si este daba la razón a Maduro, Capriles lo aceptaría. Si, por el contrario, mostraba que el escrutinio inicial estaba equivocado y el triunfo era de Capriles, Maduro se había comprometido a aceptarlo y el pueblo chavista debía obedecer a su jefe. Se escogió el peor y los muertos, daños y atentado contra la democracia son de la responsabilidad, o mejor, irresponsabilidad de Tibisay Lucena y del Consejo Nacional Electoral que bastantes muestras ha dado de falta de conciencia y de sentido democrático. Se escogió una irresponsable salida a una situación sin salida.