HISTÓRICO
Santos sí podía objetar la reforma a la justicia: Magistrados
Colprensa | Publicado el 24 de julio de 2013

La Corte Constitucional se declaró inhibida para pronunciarse sobre una demanda presentada en contra de la fallida reforma a la justicia por considerar que la norma no tuvo ningún efecto jurídico.

Ese acto legislativo, a pesar de haber sido aprobado, nunca fue promulgado, ya que el presidente de la República, Juan Manuel Santos, lo objetó por razones de inconstitucionalidad e inconveniencia, lo que motivó al archivo del proyecto.

Sin embargo, dos magistrados salvaron voto. Se trata de Alberto Rojas Ríos y del presidente de la Corte Jorge Iván Palacio Palacio, quienes consideraban que era indispensable que la Corte resolviera las nuevas problemáticas constitucionales que planteaban las demandas presentadas a la Reforma.

En opinión de ambos juristas, la Corte sí tiene competencia para conocer del proyecto de reforma a la administración de justicia, aunque no se hubiere promulgado “para evitar hacia el futuro la desconfiguración del Estado reglado”.

El salvamento de voto de los magistrados “encontró válido constitucionalmente que el Presidente de la República haya objetado por inconstitucional el proyecto de acto legislativo, como también la convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso para que se pronunciara sobre las objeciones, y éste a su vez pudiera aceptarlas y disponer el archivo definitivo”, señaló el magistrado Palacio.

Ambos magistrados estimaban que la Corte sí debía pronunciarse sobre el trámite legislativo, particularmente las modificaciones que le fueron introducidas para mostrar si cumplió las reglas mínimas de transparencia que debe preceder a todo proceso de discusión pública que se genere al interior del Congreso.

“De ahí que resultaba justificado constitucionalmente impetrar las acciones de inconstitucionalidad como mecanismo efectivo para prevenir y remediar la arbitrariedad en el ejercicio del poder”, agregó Palacio.

Esta posición de los magistrados Palacio y Rojas era la que inicialmente consideraba la ponencia que se llevó a discusión a Sala Plena de la Corte. No obstante, la ponencia fue derrotada en Sala por lo que es necesario realizar una nueva ponencia que acoja la posición mayoritaria de la Corte.