HISTÓRICO
¿SE ACERCA CHINA A SU LÍMITE?
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    ¿SE ACERCA CHINA A SU LÍMITE? |
Por BEATRIZ DE MAJO | Publicado el 02 de abril de 2013

La bienvenida que le dio The Economist al nuevo mandatario chino Xi Jinping es algo digno de ser comentado. Para la prestigiosa revista, algo se está pudriendo en China y la descomposición está siendo potenciada por la circulación de espinosos temas críticos a través de las redes de internet. Es que una disidencia que encuentre eco en un club de 500 millones de usuarios, puede convertirse en una tendencia inmanejable.

Son muchas las cosas que están cambiando en el imperio del centro y su vasta población comienza a interesarse en tópicos nuevos y a exigir respuestas de parte de sus gobernantes. Son las clases medias de crecimiento exponencial gracias a la bonanza económica reciente, las que están enarbolando nuevos reclamos que tienen que ver con la corrupción gubernamental, el envenenamiento ambiental que limita su calidad de vida o las inequidades generadas por el propio partido comunista. A estas se han sumado las exigencias de las clases trabajadoras por mejores condiciones de empleo en las empresas estatales, las de los emigrantes penalizados por las dramáticas condiciones de vida en las ciudades que estrechamente los albergan, la de los campesinos y labriegos en busca de trato justo en la explotación y en manejo de la propiedad de sus tierras.

Lo que está en juego es la capacidad de los gobernantes para seguir administrando una feroz dosis de autoritarismo dentro de un país que reclama más libertades y mayor democracia, usando como vehículo una actitud crítica omnipresente a través de lo digital que toca múltiples temas de la dinámica nacional. Es natural pensar que no puede un país abrirse al mundo exterior y mantener, al mismo tiempo, una irreductible actitud o una indiferencia pasmosa frente a las variadas exigencias ciudadanas. Menos aun cuando el país alberga 500 millones de ciudadanos jóvenes, de menos de 25 años, incapaces de traer a su memoria los trágicos resultados que tuvieron las protestas que desembocaron en el sangriento evento represivo de Tiananmen Square. El arrojo y el desafío son condiciones inherentes a los jóvenes en cualquier latitud geográfica y el anonimato de las redes digitales torna valientes a los desmemoriados.

Atender las necesidades y malestares de una población menos dócil tiene entonces que tornarse una prioridad para la camada de nuevas autoridades que acaba de abrirse paso. La opinión de The Economist es que es aun temprano para decir cuál forma revestirá la tan prometida reforma sostenida por Xi, pero los vientos que soplan no solo en el seno del Partido Comunista sino en la cabeza del nuevo mandatario son los del fortalecimiento de lo militar, los de la reiteración de la vocación comunista del gobierno, los del reforzamiento de los controles del sistema.

La vocación represiva sigue estando presente para imponer las tesis y el poder del gobierno. Pero Xi se va a ver crecientemente compelido a atender a los malestares ciudadanos no solo admitiendo pasivamente una mayor dosis de crítica gubernamental. Se impone una hoja de ruta donde haya cambios reales en cada uno de los terrenos que reclama la población. Una primavera china pudiera estarse gestando en las entrañas del dragón.