HISTÓRICO
SEIS DÉCADAS DE INFILTRADOS EN UNIVERSIDADES
Por RAÚL MORENO SIERRA | Publicado el 27 de abril de 2013
Es simplemente desidia histórica tanta indiferencia, tanto por el gobierno como por las directivas universitarias, que en tantos años no hayan podido erradicar de raíz la infiltración de guerrilleros y facinerosos de toda pelambre.

Siempre los impulsadores o responsables intelectuales salen bien librados, ya que los mismos desde fuera del claustro se aprovechan de incautos jóvenes que en su mayoría gozan de buena conducta y bien reputados, pero sin sólidas convicciones y formados en hogares con irregulares comunicaciones y falaces formaciones en valores, jóvenes que no eligen bien las relaciones con las personas de su entorno.

Las protestas universitarias por supuesto gozan del derecho democrático de ser realizadas pacíficamente, aunque lo ideal es acudir primero a la conciliación o diálogos abiertos y pluralistas. Siempre se llega a los extremos violentos para luego terminar con acuerdos socializadores, lo que no tiene ninguna presentación ¿Cuándo aprenderán el conducto regular?

No pueden los gremios estatales de cualquier índole continuar con la absurda política de paralizar un país, perjudicar a los ciudadanos del común, destruir el patrimonio público y acabar con la vida de tantas generaciones en las que el país tiene sembradas las mejores expectativas.

Desde siempre hemos sabido qué agentes externos son los que presionan para que se dé todo este tipo de vandalismos. ¿Acaso la solución no puede ser entonces identificar dichos detonadores y caerles con todo el peso de la ley?

Seis generaciones no son suficiente motivo para de una buena vez reclamar o exigir pacíficamente.