HISTÓRICO
Serbia y Kosovo cerraron acuerdo histórico para normalizar sus relaciones
Efe | Publicado el 19 de abril de 2013

Serbia y Kosovo alcanzaron este viernes un acuerdo histórico para normalizar sus relaciones, en el marco de las negociaciones patrocinadas por la Unión Europea (UE), anunció el primer ministro kosovar, Hashim Thaçi.

"Esto es el comienzo de una nueva era", señaló en declaraciones a los periodistas, mientras que la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, felicitó a las partes por la "determinación" y la "valentía" que han mostrado durante estos meses para lograr un pacto para normalizar sus relaciones.

Thaçi reconoció que el compromiso "no ha sido fácil" y aseguró que "habrá gente en ambos países que no va a estar muy contenta", pero defendió que el pacto es "la mejor solución posible para nuestro país, para Serbia y para la Unión Europea".

El acuerdo, que ahora deberá ser confirmado por las autoridades de ambos países en sus respectivas capitales, establece una autonomía para las comunidades serbias del norte de Kosovo, que contarán con su propio jefe de Policía y órganos judiciales, según indicaron fuentes serbias.

Implícitamente el pacto supone que Belgrado acepte la autoridad de Pristina sobre esa zona de mayoría serbia, donde se han mantenido estructuras paralelas de poder y se han registrado numerosos incidentes en los últimos años.

Ashton, que ha dirigido las negociaciones durante los últimos meses, destacó la importancia del acuerdo por suponer "un paso desde el pasado y un paso adelante hacia Europa".

La UE ha condicionado todo progreso en las negociaciones para una hipotética adhesión de los dos países al bloque a una normalización de las relaciones entre ellos.

"Este es un día histórico para las relaciones entre Serbia y Kosovo, para todos los Balcanes Occidentales y para la Unión Europea", destacó el comisario europeo de Ampliación y Política de Vecindad, Stefan Füle.

La independencia unilateral kosovar de 2008 nunca ha sido reconocida por Serbia ni por varios países de la UE -entre ellos España-, pero sí por gran parte de la comunidad internacional, incluido Estados Unidos y la mayoría de los Veintisiete.