HISTÓRICO
Sin almuerzo 2.211 niños por la crisis de Interbolsa
  • ILUSTRACIÓN MORPHART
    ILUSTRACIÓN MORPHART
Por GERMÁN JIMÉNEZ MORALES | Publicado el 25 de diciembre de 2012

El Grupo Interbolsa estaba tan necesitado de plata para asegurar la presunta toma hostil de la textilera Fabricato, que en medio de su iliquidez echó mano hasta de una parte de los dineros de su Fundación, el brazo social que le servía para combatir en cuatro ciudades colombianas la desnutrición crónica de los niños más pobres.

El tema incomoda. De hecho, la presidente (e) de Interbolsa, Ruth Estella Upegui Mejía, prefirió guardar silencio sobre los activos, patrimonio, dinero en caja de la Fundación y, de manera especial, sobre el valor que la entidad sin ánimo de lucro tiene comprometido en repos de Interbolsa y/o de Fabricato.

Sin embargo, un exmiembro de la Junta Directiva de la holding que lideraba Rodrigo Jaramillo Correa, le confirmó el pasado 19 de noviembre a El Colombiano que la Fundación posee un repo de Interbolsa por valor de 150 millones de pesos. Dicho de otra forma, de los fondos que la Fundación tenía para atender a la población infantil, le prestaron a Interbolsa ese dinero y se recibió como garantía acciones de una firma que, según el mismo exmiembro de Junta, hoy vale cero pesos.

Cálculos efectuados a partir de las cifras reportadas por la Fundación, indican que con 150 millones de pesos se podía contribuir durante más de dos meses a la alimentación de 2.211 niños, niñas y madres gestantes que acuden a 11 comedores de Bogotá, Soacha, Cali y Medellín.

En el caso de la capital Antioqueña, mediante una alianza con la Fundación Saciar se atendían 175 niños, a los que se agregan 172 a través de la Fundación Golondrinas.

Fuentes de la Fundación Interbolsa en Bogotá afirman que en los mejores años se manejaron presupuestos anuales superiores a los 1.200 millones de pesos. Uno de los hombres más comprometidos con esta causa social era Juan Carlos Ortiz Zárate, el "zar de la bolsa" o "Midas de las inversiones", socio de Rodrigo Jaramillo Correa en más de 27 empresas, de las cuales solo tres están vigentes.

Un excomisionista de Interbolsa en Medellín recuerda que Ortiz Zárate los motivó a punta de videos para que apoyaran los programas de nutrición infantil, los cuales también había promovido a través de la Fundación Proyectar Sonrisas.

La generosidad de los comisionistas brotó en forma natural, sobre todo entre 2005 y 2006 cuando un trader podía ganarse, libres, 150 millones de pesos. Parte de esa prosperidad se socializaba a través de los comedores infantiles, pues el "aporte normalito" de los comisionistas oscilaba entre 400.000 y 500.000 pesos mensuales. Otros daban mucho más y eso permitía multiplicar el número de padrinos de los pequeños, madres gestantes y ancianos que, de lunes a viernes y entre enero y noviembre, gozaban de un almuerzo cuyo costo mensual es de 50.000 pesos.

"Cada año -recuerda una excomisionista de Interbolsa- Ortiz contrataba una buseta y nos llevaba a un templo comedor para que viéramos la manera como estaban invertidos nuestros aportes y para que renováramos nuestro apoyo. Eso era impresionante. Los más pequeños lo veían como una especie de "diosito", algo apenas natural porque la obra, en verdad, era muy bonita".

El exmiembro de la Junta de la holding de Interbolsa anota que "todo hay que decirlo: Ortiz le metía mucho el hombro a la Fundación. Como en la Junta estaba un galerista de Bogotá, se rifaban cuadros de pintores famosos con el fin de recolectar más fondos. Si se organizaba una fiesta de cumpleaños en Interbolsa, en lugar de presentes se hacían donaciones para la Fundación. Y si alguien se casaba, se repetía el esquema: los regalos de boda se convertían en dinero para ayudar al crecimiento de niños de estratos bajos que de esta manera podían comer carne de res, de cerdo y aves".

Consultado a través de la agencia de relaciones públicas que lo asesora, Juan Carlos Ortiz se dolió del final que tiene la Fundación Interbolsa y aclaró que desde el momento en que rompió sus relaciones de negocios con Rodrigo Jaramillo no ha tenido más contacto con la entidad sin ánimo de lucro.

Comisionistas de Medellín afirman que hace más de un mes le preguntaron a Jorge Arabia Wartenberg, vicepresidente Financiero de Interbolsa S.A., si era cierto que la Fundación tenía dinero en repos y dijo que no sabía. La misma pregunta se la formularon a Juan Camilo Arango, vicepresidente de la comisionista, y su respuesta fue, "claro que sí".

Así las cosas, a las víctimas de la debacle de Interbolsa hay que sumarle los 2.211 beneficiarios de la Fundación. Esta última va camino a la liquidación, según lo confirmó Ruth Estella Upegui Mejía: "debido a la cesación de los aportes de los donantes, el programa nutricional es insostenible". El reto ahora está en conseguirles nuevos padrinos a estos niños y niñas.