HISTÓRICO
Su humor va en serio en YouTube
Natalia Estefanía Botero | Publicado el 12 de junio de 2011
Ellos, Internautismo crónico, hacen parte de esa corriente de youtubers , esos usuarios que alimentan una estadística: cada minuto suben más de 48 horas (dos días completos), a esta red en la que nacieron estrellas como Justin Bieber o se sigue en tiempo real una crisis mundial.

A este foro virtual llegaron Edwin Mejía y Pablo Pabón, dos comunicadores audiovisuales, que encontraron en el humor una manera de volverse muy virales en esta red.

Parodias, de canciones, chistes y series animadas, sketches y vox pop o encuestas callejeras con un tinte risueño, hacen parte del menú que se sube por su propio canal: www.youtube.com/internautismocronico.

Luego de cuatro años con la idea, y de pasar de dedicarle tiempo parcial a total al proyecto, ahora le sacan partido a ese compromiso que implican los más de 22.060 suscriptores a su canal.

Ellos aprovechan "la democratización del entretenimiento", como llama Pablo a esa posibilidad de registrar un hecho con una cámara, incluso si no es profesional. "Está revolucionando la forma de contar la vida cotidiana", explica.

El equipo de Internautismo se ha propuesto hacer una edición profesional, en especial para sus publicaciones semanales: La loca política y los Viernes de descache.

Llevan más de 200 videos subidos y se dan cuenta que, aún los antiguos, siguen tan recomendados y aceptados como cuando los subieron. Cuentan más de 11 millones de reproducciones.

Creen que aunque hacen chistes con tono local, lo vuelven muy universal. Se han sorprendido con comentarios de usuarios de lugares geográficos lejanos, y lo que menos esperan se vuelve un hit. "A la gente le gusta pelar las muelas y reírse", dice Edwin al explicar porqué su proyecto tiene tanta receptividad.

A través de una empresa extranjera, hacen parte del programa de Partnership (que aún no está en Colombia), con lo cual se puede mostrar publicidad, a través de AdSense, y recibir dinero por ello.

Creen que es una oportunidad para crecer su idea, la que no consideran repentina sino una construcción del día a día. Ahora, rediseñan su sitio para volverlo más participativo.

Quieren contagiar a otros con eso que a ellos también les hace reír y les apasiona. van en serio en YouTube y creen en su propuesta.