HISTÓRICO
Suramérica, indignada por desvío de avión del presidente boliviano, pide explicaciones
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Reuters | Publicado el 03 de julio de 2013

Los países de Sudamérica estallaron en indignación contra gobiernos europeos por el desvío del avión presidencial boliviano ante rumores de que escondía al fugitivo Edward Snowden, un incidente que hizo disparar la temperatura diplomática entre las dos regiones.

La aeronave del presidente Evo Morales se vio forzada a aterrizar el martes en Viena cuando regresaba a Bolivia de una conferencia en Rusia luego de que Francia y Portugal prohibieron que entrara en su espacio aéreo.

El inusual tratamiento al líder socialista -un crítico de Washington- llevó a líderes a acusar a la Casa Blanca de estar detrás del incidente. Brasil aseguró que el episodio compromete las relaciones entre América Latina y Europa.

Morales había dicho en Moscú que estaba dispuesto a evaluar la solicitud de asilo del ex contratista de la CIA Snowden, que se encuentra en un limbo legal en el aeropuerto de esa ciudad y es reclamado por Estados Unidos después de que divulgara información secreta sobre sus programas de vigilancia.

Ministros bolivianos denunciaron que el desvío del avión presidencial se debió a las presiones de Washington, que busca la extradición de Snowden.

El episodio tocó una fibra sensible en Latinoamérica. La región tiene una historia de altibajos con Estados Unidos, que pese a ser uno de sus mayores socios comerciales también es recordado por décadas de flagrante intervencionismo político.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) expresó el miércoles en un comunicado "su indignación y profundo rechazo por tales hechos que constituyen actos inamistosos e injustificables que, además han puesto en serio riesgo la seguridad del Jefe de Estado boliviano y la de su comitiva".

El bloque, formado por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, pidió explicaciones de los hechos y convocó a una reunión ministerial en Lima el jueves.

"Están todos locos"
Por iniciativa propia y fuera del marco de Unasur, los presidentes de Argentina, Ecuador, Uruguay y Venezuela estaban planeando reunirse el mismo jueves en la ciudad de Cochabamba, según autoridades bolivianas y peruanas que sostuvieron que el encuentro es de "desagravio" a Morales y al pueblo boliviano.

"Definitivamente están todos locos. Jefe de Estado y su avión tiene inmunidad total. No puede ser este grado de impunidad", fustigó la presidenta argentina, Cristina Fernández, en su cuenta de Twitter.

Horas después dijo en un discurso público que el hecho representa "vestigios de un colonialismo que creíamos totalmente superado. Creemos que constituye no solamente una humillación a una nación hermana sino también al continente sudamericano".

Desde Brasil, la presidenta Dilma Rousseff advirtió sobre las consecuencias que el episodio puede acarrear, sin disimular su "indignación y repudio" ante lo que llamó una "actitud inaceptable" de algunos países europeos.

"Las restricciones impuestas al presidente Morales no afectan sólo a Bolivia, sino a toda América Latina. Comprometen el diálogo entre los dos continentes y posibles negociaciones entre ellos", dijo la mandataria de la mayor economía latinoamericana en un comunicado.

"Exige una pronta explicación y las correspondientes disculpas por parte de los países involucrados en esta provocación", agregó.

Snowden llegó a Moscú el 23 de junio procedente de Hong Kong, a la espera de que algún país le dé asilo y así evitar los cargos de espionaje en Estados Unidos. Aunque hizo una solicitud formal a Ecuador, el presidente Rafael Correa aclaró que no puede tramitarla mientras no se encuentre en su territorio.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió que dar refugio a Snowden puede acarrear serios costos.

Apoyo de los vecinos
El avión presidencial boliviano estuvo varado por unas horas en Viena, donde autoridades austríacas dijeron que funcionarios le habían dado un vistazo. Pero el Gobierno de La Paz aseguró que no fue una requisa.

De allí, la aeronave hizo escala el miércoles en la isla española Gran Canaria, luego de que Gobierno español lo autorizó dando un paso atrás a su insistencia del martes de condicionar el permiso a la revisión del avión, a pesar de que Morales negó que Snowden estuviera a bordo.

"El Presidente fue muy claro y dijo que no iba a aceptar ese tipo de requisa porque él estaba hablando la verdad y no era ningún delincuente para someterse a ese tipo de acciones que vulneraban además del derecho internacional", dijo el ministro de Defensa de Bolivia, Rubén Saavedra, vía telefónica desde el avión cuando hizo una escala técnica en suelo español.

Después de cargar combustible, el avión partió hacia su próxima escala en la ciudad brasileña de Fortaleza. Se espera que el presidente aterrice en La Paz por la noche.

Mientras Morales estaba en ruta hacia su país, las autoridades bolivianas convocaron a una concentración para recibir a su presidente y se registraron protestas aisladas en la sede de la embajada de Francia.

En la sede diplomática, un grupo de 50 personas bloqueó simbólicamente las puertas del edificio con piedras y escombros, algunos arrojaron piedras y otros quemaron banderas de la Unión Europea y Francia, según testigos de Reuters.

"Se ha destrozado el derecho internacional. América Latina exige reacciones y explicaciones. Lo ocurrido es demasiado grave", escribió el ecuatoriano Correa en su cuenta de Twitter.

Los gobiernos de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Uruguay también condenaron el incidente del avión presidencial.

"Nuestra palabra solidaria con el hermano pueblo de Bolivia, cuyo digno, patriota Evo Morales está siendo en este momento objeto de una agresión imperial, es una agresión contra América Latina toda", dijo el ministro de Comunicación de Venezuela, Ernesto Villegas.

Incluso Chile, uno de los países más moderados del cono sur, lamentó el episodio y pidió que se aclararan los hechos.

El Gobierno boliviano dijo que había presentado una queja formal ante Naciones Unidas y que estaba estudiando otras medidas legales para demostrar que sus derechos fueron violados bajo las leyes internacionales.

La Organización de Estados Americanos (OEA) también expresó una profunda molestia por lo que calificó como una acción "de irrespeto".

A pesar de todo, el ministro boliviano Saavedra dijo que finalmente Francia, Portugal, Italia y España habían colaborado para que el presidente volara sin inconvenientes.

"Eso muestra con claridad que implícitamente están reconociendo el grave error que cometieron", sostuvo.