HISTÓRICO
TACÓ BURRO
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    TACÓ BURRO |
Por FRANCISCO SANTOS | Publicado el 13 de abril de 2013

Esta expresión viene del billar. Y en plata blanca quiere decir equivocarse con sacada del estadio y todo.

Eso fue lo que le pasó al Fiscal Eduardo Montealegre con las declaraciones sobre la posibilidad de que líderes de las Farc pueden ir al Congreso, pues no han sido juzgados por delitos de lesa humanidad.

Lo primero es que un funcionario judicial, supuestamente independiente del Ejecutivo, al participar junto con sus empleados en una marcha como la del martes pasado, deja su independencia por el suelo. Además, antes de tener que decidir sobre los casos de estos delincuentes toma partido, por lo que debe declarase impedido para ver o decidir sobre cualquier tema relacionado con cuestiones judiciales del proceso de paz.

Segundo, estas gravísimas declaraciones del Fiscal mandan dos señales funestas a la entidad que preside y a futuras generaciones de delincuentes. A su entidad: que es mejor no sacrificarse por investigar los delitos de las Farc, pues al final van a quedar en la impunidad.

Y a los futuros terroristas: que no se asusten con la ley, que tomen las armas, se alcen contra el Estado y asesinen policías y civiles, pues al final van a quedar libres e incluso pueden llegar al Congreso.

No es un secreto que el Fiscal se quiere quedar el período completo y que tiene que hacerle el juego al Presidente para que no se oponga. Lo que no esperábamos de un jurista de la trayectoria de Montealegre era semejante burrada legal y política. Se le olvido que su papel es acusar a los delincuentes. De un plumazo desechó los tres preceptos fundamentales de su papel y el de la entidad.

Esta participación en política del Fiscal, para nadie es un secreto que la marcha fue el inicio de la campaña de reelección de Santos, deja herida de muerte una institución que muchos pedían fuera independiente del Ejecutivo.

Hoy queda claro que es mejor que el Fiscal sea un ministro del gobierno y el Presidente asuma el costo político del buen funcionamiento o no de esta entidad.

Queda claro que a pesar de lo que el mismo Gobierno viene diciendo frente al tema de justicia y de las víctimas, lo que va a suceder es lo que el Fiscal nos anunció: impunidad total.

Confirma así lo que Santos nos viene insinuando, al decir que el mejor homenaje a las víctimas de las Farc es no tener más víctimas.

La sociedad colombiana ha dado muestras de su capacidad de acción y de reacción. La séptima papeleta, el mandato por la paz, el No Más y un millón de voces contra las Farc, son ejemplos de una ciudadanía que no traga entero y ha sido superior a sus dirigentes.

Esos colombianos solidarios con las víctimas de la violencia no pueden y no deben callar ante lo que se viene. Colombia los necesita más que nunca para que los miles de secuestrados, de mutilados, de desaparecidos, de violadas y asesinados por las Farc, no queden en la impunidad y tengan que guardar su dolor en la soledad de la indiferencia de una gobierno y una guerrilla que quieren firmar un acuerdo a toda costa.

Preparémonos pues para dar la batalla que impida tener que tragarnos ese sapo. Con impunidad y sin víctimas ni pío.