HISTÓRICO
Tarea de talla mundial: enseñar a leer
  • Tarea de talla mundial: enseñar a leer | Cortesía Víctor Hugo Muñoz - Católica Del Norte Fundación Universitaria | El primero de octubre la Católica del Norte Fundación Universitaria empezará, en convenio con la Secretaría de Educación de Medellín, un piloto del programa Pava en los corregimientos de la ciudad. El programa también fortalece las lenguas autóctonas. Foto en una de las clases en Cartagena.
    Tarea de talla mundial: enseñar a leer | Cortesía Víctor Hugo Muñoz - Católica Del Norte Fundación Universitaria | El primero de octubre la Católica del Norte Fundación Universitaria empezará, en convenio con la Secretaría de Educación de Medellín, un piloto del programa Pava en los corregimientos de la ciudad. El programa también fortalece las lenguas autóctonas. Foto en una de las clases en Cartagena.
Alejandro Gómez Valencia | Publicado el 08 de septiembre de 2010

Era un trazo torcido y sin emoción que a los 49 años empezó a ser una alegre "Esmilba Isaura Imbreth" porque cada que escribe su nombre el orgullo le levanta la barbilla. Como ahora sabe leer y escribir puede trazar las letras ordenadas y legibles en su firma.

Su historia se repite en unas 23.000 personas que la Católica del Norte Fundación Universitaria, con sede en Santa Rosa de Osos, ha alfabetizado en menos de tres años, una labor que ayer le reconocieron mundialmente con una mención de honor del Premio de Alfabetización Rey Sejong-Unesco.

A las dos de la mañana de ayer, hora colombiana, Roberto López Ospina recibió la mención en París. López es el gerente nacional del Programa de Alfabetización Virtual Asistida (Pava) que empezó en 2008 con 350 estudiantes en La Guajira y en 2010 tiene 13.864 en seis departamentos y 49 municipios. En Antioquia el programa está en localidades de Urabá, Bajo Cauca, el norte y nordeste del departamento.

Pava es uno de los proyectos que ayuda a instruir a los cerca de dos millones de iletrados de Colombia. En el mundo, según la Unesco, la cifra llega a los 796 millones.

La estrategia de Pava, sin embargo, es erradicar dos tipos de analfabetismo. Víctor Hugo Muñoz Areiza, coordinador nacional del programa, explicó que con la metodología virtual asistida los alumnos aprenden a leer y a escribir al mismo tiempo que se acercan a las tecnologías de la información porque les enseñan en computadores.

Esa doble tarea, que fue una de las razones del galardón, la disfruta Luis Alberto Pacheco, un albañil de Valledupar que a los 48 años todos los sábados en la tarde suelta el cincel para manipular el mouse.

Al final del curso, que dura entre siete y ocho meses, los graduados reciben una certificación de que aprobaron el Clei I, es decir que tienen los conocimientos de los grados primero, segundo y tercero de primaria.

Los actuales estudiantes se graduarán en diciembre y para que el programa tenga plazas para el próximo año en la Católica de Norte su rector, Francisco Ángel Franco, espera que el Ministerio de Educación continúe entregándoles cobertura.

Pava nació porque esa cartera abrió en 2008 una convocatoria para alfabetizar en el país y paga el estudio de esos alumnos.

Gracias al Ministerio y a la Católica del Norte es que Simón Gourriyú, de 33 años, ahora no tiene que sacar la cédula del bolsillo para imitar las letras de su nombre y poder firmar. Hace cuatro meses este agricultor de Hato Nuevo, La Guajira, es estudiante de Pava y tiene la meta de aprender a escribir también los nombres de sus cuatro hijos.