HISTÓRICO
Tarifas de servicios en bancos tendrían tope
Gustavo Gallo Machado | Publicado el 02 de octubre de 2010
Cuando usted va a comer a un restaurante encuentra una mesa limpia, con un mantel aseado, sillas cómodas, a veces una lamparita -o flores-, cubiertos relucientes, platos, vasos y copas limpias de colección y un local con música agradable, buena iluminación según su gusto y un cordial servicio de los meseros.

Después de leer la carta, de hacer el pedido, quedarse un rato con su familia y amigos disfrutando el plato y la compañía, pide la cuenta en la que le cobran por el plato y las bebidas. Por nada más.

Otra cosa ocurre cuando se visita un banco. Efectivamente, se encuentra con un local limpio, seguro y con todas las comodidades del caso y buena atención. Va al cajero electrónico y por su uso debe pagar una cuota mensual de manejo (ver recuadro anexo).

Lo mismo ocurre con las tarjetas de crédito, con el uso de la red de su entidad, por hacer transferencias electrónicas o por llamar al audiorespuesta de su banco. Quiere hacer una transferencia de dinero por la ventanilla y también hay otro cobro.

Es decir, la mayoría de las entidades financieras del país cobran por buena parte de sus servicios, en lo que muchos usuarios consideran abuso o exageración.

"Los bancos están hechos para vivir de los créditos y no de los cobros por los servicios que prestan que de principio a fin, perjudican a los colombianos que tienen ingresos menores. Llegó la hora de generar un techo que frene el abuso que se genera por algunos de estos".

El argumento es del representante a la Cámara David Barguil, quien se metió en la grande porque radicó en el Congreso un proyecto de Ley que busca ponerle un techo a las tarifas máximas que cobran los bancos e instituciones financieras por concepto de transacciones y consultas a través de cajeros automáticos, internet, audiorespuesta y telefonía móvil.

Y agrega que su posición se basó en la cantidad de quejas ciudadanas que respecto a este asunto van en aumento.

Las normas que el Representante Barguil pretende establecer, en materia de costos son:

Fijar una tarifa máxima para las transacciones hechas en cajeros automáticos, internet, audiorespuesta y bancamóvil. Establecer una tarifa preferencial o escalonada para aquellos colombianos que hacen transacciones no mayores a 50.000 pesos u otra de rango menor, que establezca la Superintendencia Financiera.

También pretende que los extractos bancarios publiquen un cuadro informativo con los costos de cada servicio, por ejemplo: por uso de cajeros, por cada transacción por consultas, los audios, etc. Y por último, pide que la Superfinanciera publique en el boletín del consumidor un listado de los bancos más baratos y los más costosos del mercado.

Un estudio del político señala que más del 70 por ciento de las utilidades de los bancos en Colombia son por la prestación de servicios financieros. A julio de este año, según datos de la Superintendencia Financiera, las utilidades de los establecimientos bancarios sumaban 2,9 billones de pesos, explicados en buena medida por los ingresos percibidos por concepto de colocación de cartera (57,20 por ciento), impulsados en el dinamismo de los desembolsos de los últimos meses. De otro lado los ingresos por valoración de inversiones representaron el 14,23 por ciento del total de ingresos a julio de 2010. En tanto que el valor del patrimonio alcanzó los 29 billones de pesos.

Libertad de mercado
Esta no es la primera vez que un proyecto de ley de este tipo hace curso en el Congreso de la República. Dos iniciativas más se analizaron en años anteriores pero al final se hundieron.

Si bien los costos financieros es un factor que ha impedido la bancarización de los colombianos (sólo 17,7 millones de personas mayores de edad tienen al menos un producto financiero), la Asociación Bancaria considera que no es conveniente controlar las tarifas de estos servicios.

En varias oportunidades, la presidenta del gremio, María Mercedes Cuéllar, ha dicho que con las normas que han salido en los últimos años, hay una gran competencia de entidades financieras. Agrega que la idea es que cada quien, de acuerdo con el enfoque de negocio, cobre por unos servicios y por otros no. A esto, añade que la información sobre los costos está disponible para que cada usuario evalúe cuál es la entidad que más le conviene.

Para la dirigente gremial, una de las medidas que está vigente es la posibilidad que tienen los clientes de saber en el cajero electrónico el valor de la transacción. Eso le permite escoger el servicio.

Para Cuéllar, en la medida en que se tenga que definir cuánto es lo máximo que se puede cobrar por un servicio, se va a presentar un problema, porque la gente tiende a pegarse al techo. Así no sea un control propiamente dicho, se desestimula la competencia, porque si el tope es amplio, los costos podrían aumentar.

Un estudio de la Asociación de Instituciones Financieras (Anif), mostró que a junio, los costos de los servicios financieros subieron entre el 5 y 8 por ciento.

Según el Índice de Costos Bancarios de Anif, los aumentos están relacionados con el encarecimiento de los retiros por ventanilla y las cuotas de administración.

Al mismo tiempo, se vio una reducción en el índice de costos de tarjetas de crédito, medido por la cuota de manejo mensual y el pago de intereses. Esto, como consecuencia de la baja en la tasa del Banco de la República que se produjo durante todo el 2009 y parte de este año.

Y en cuanto a los costos por acceder a la banca por internet, en servicios con costo y de amplio uso, como las transferencias a cuentas en otras entidades, los pagos de cartera y servicios, según el informe existe una relativa estabilidad desde el segundo trimestre del año pasado.

Para que el proyecto pase, todas las discusiones en el Legislativo, el representante Barguil está esperando un concepto de la Superintendencia Financiera que le daría viabilidad o no a su iniciativa. Ese aval, dice, le abriría paso a la norma y le daría carta blanca para que más congresistas respalden la propuesta.

A la banca no le gusta
En declaraciones a Colprensa, Santiago Perdomo Maldonado, presidente del Banco Colpatria, asegura que la medida sería igual a la de tocar la tasa de usura.

"Estoy en contra de cualquier tope ya que los precios se deben definir mediante la competencia pues un nivel artificial desestimula el negocio. ¿Qué pasaría si empezamos a regular los precios de todos los artículos? Lo que sí está claro es que hay que estimular la competencia", señala Perdomo.

El viejo debate sobre los costos por los servicios vuelve a abrirse. Y el Congreso tendrá la última palabra para establecer si hay que ponerle tope a los cobros que hacen los bancos del país.