HISTÓRICO
Taxistas, un banco de anécdotas sin fin
POR PAULA ANDREA ÁLVAREZ P. | Publicado el 20 de febrero de 2013
Unos lo hacen por cortesía, otros para evitar la soledad y hay quienes hasta buscan consejos. Son los taxistas, personajes que a menudo sorprenden a sus pasajeros con historias y conversaciones que van desde la política hasta la movilidad y las anécdotas personales.

Para muchos de ellos, su taxi, más que su lugar de trabajo, es su segundo hogar y una de sus mayores posesiones. Por esta razón, piensan que su labor va más allá de llevar y traer gente de un lugar a otro.

"Es también prestar un servicio completo, donde la amabilidad y el respeto deben ser protagonistas", dice William Saldarriaga, quien es taxista desde hace ocho años.

Ellos no son los únicos que narran historias, en algunas ocasiones son los mismos pasajeros quienes encuentran tras el volante a una persona con quien hablar y compartir algún comentario. Incluso, si cuentan con suerte, pueden encontrar una valiosa opinión.

Para Lina Guisao, muchos taxistas son personas sorprendentes, pues casi siempre tienen algo para contar.

"Una vez me monté al taxi de un joven que iba escuchando el festival Hip-Hop al Parque, cuando le pregunté si le gustaba este género musical, me dijo que por su puesto, además era cantante y hasta tenía un videoclip en Youtube".

William afirma que cuando hacen esto no es para averiguarle la vida a la gente. "Es por no pasar en blanco y dejar escapar la oportunidad de que una persona le enseñe a uno".

Sin embargo, entiende que a veces la gente no quiere hablar. "Es ahí donde paro y sigo con el recorrido en silencio".

Juan Martínez, también taxista, sostiene que si algo le ha enseñado su oficio "es que así mis usuarios sean déspotas o amables, los debo tratar bien. Lo cortés no quita lo valiente".

De este tema hablamos con nuestra comunidad de lectores, Zona C.