HISTÓRICO
“Tengo cosas que generan envidia”
Por JAIME HERRERA CORREA | Publicado el 10 de diciembre de 2012
Hernán Darío Bolillo Gómez cree que Dios se acordó de él, llevándolo a la final con el Independiente Medellín para olvidar esa época en la que lo compararon "con lo peor" por una salida en falso que le generó mucho dolor a él y a su familia.

¿A quién fue la primera persona que llamó al clasificar?
"A mi hijo Daniel, porque ha sufrido todo, y lo encontré llorando de la emoción. Él es hincha de Nacional, pero tiene a su papá en el DIM".

¿Cómo celebró la clasificación a la final?
"Con mi familia y los directivos, como si fuera un título. Claro que el cansancio fue tanto que después de la comida quedamos muertos".

¿Pudo dormir?
"Fue duro por tanta emoción y me desperté a las 3:30 a.m. feliz, considerando increíble ver al DIM en la final, aunque uno siempre cree en su equipo. Vamos a defender esta emoción, ya que no he visto ningún elenco cómodo jugando ante el Medellín".

¿Qué planes tiene?
"Además de hacer una gran final, estoy organizando el equipo del año entrante".

¿Cambió su estilo?
"Me río cuando la gente dice que Bolillo es defensivo. Acá nos tocó ser más prácticos y cambiar el toque por el orden y un estilo de fútbol más largo y frontal sin mucha tenencia de pelota. Es una verraquera estar en la final con un trabajo y un estilo que no es el mío".

¿O sea que usted se ha modernizado tácticamente?
"Los mismos de siempre dicen que yo no evoluciono, pero eso me tiene sin problemas, ya que sé acomodarme y entender el club y lo que tengo"

¿La rosca paisa está viva?
"Por supuesto, y las llamadas del doctor Gabriel Ochoa, Caimán Sánchez, Tucho Ortiz, Pedro Sarmiento, Juan José Peláez, Barrabás Gómez y Pacho Maturana me generaron mayor compromiso".

¿Qué les dice a aquellos que aseguran que el gol fue fácil porque había arreglo?
"Es normal que la gente especule y si hubiese sido así no tendría necesidad de sufrir hasta el minuto 92 para hacer un gol. Lo hubiéramos metido a los 10, eso es cuento de la gente mala y perdedora".

¿Qué significa esta final?
"Es una emoción similar a la clasificación del Mundial con Ecuador. Será lindo ir a El Campín para un juego entre dos equipos con mucha historia como DIM y Millos".

¿Dios se acordó otra vez de usted con la clasificación?
"Sí, porque viví momentos duros cuando me metieron en una bolsa maluca y me compararon con lo peor. Por fortuna me refugié en mi ciudad donde me quieren. Sé que tengo muchas cosas buenas que generan envidia y a veces doy papaya por mi forma de ser".

¿Tiene el tensionadito bacano que tanto defiende?
"En el fútbol no vale ganar ayer, esto es día a día y toca derrochar responsabilidad".

¿Qué le preocupa?
"Una equivocación mía por el amor que le tengo a esto".

¿Qué le pide al Niño Dios?
"Mucha salud y una estrella con el Medellín. Y si no llega este año, en el 2013 también nos sirve".