HISTÓRICO
Tercer sí de Viena Ruiz
  • Tercer sí de Viena Ruiz | Archivo | Los invitados recibieron un mensaje muy personal, donde Viena y Juan Carlos los invitaban a compartir el momento.
    Tercer sí de Viena Ruiz | Archivo | Los invitados recibieron un mensaje muy personal, donde Viena y Juan Carlos los invitaban a compartir el momento.
Colprensa | Publicado el 25 de septiembre de 2010

Con un vestido de la última colección de novias de Valentino, ayer la presentadora y directora de la Revista Nueva, Viena Ruiz, volvió al altar por tercera vez.

Desde hace seis meses venía planeando esta boda contando con la ayuda de Adriana Satizábal, una verdadera experta en el arte de realizar toda la logística para eventos tan inolvidables como un matrimonio.

Pero la historia del vestido que lució Viena Ruiz para dar el "sí" ante el notario, tiene un capítulo especial: Ella se encontraba de vacaciones en Madrid (España), junto a su novio, el economista Juan Carlos Ortiz, y su amiga del alma, Claudia Gurisatti.

"Quería que fuera especial. Yo soy una mujer madura, este es mi tercer matrimonio y soy madre de tres hermosos niños, entonces quería algo hermoso pero a la vez que fuera discreto, con encajes. En Madrid pasamos por Pronovias y allí encontré el diseño de Valentino.

Rompimos con la tradición de que el novio no podía ver el vestido antes de la boda, porque él me ayudó a escogerlo", afirmó Viena Ruiz.

Todo se realizó en la casa del novio. A las 7 de la noche, en un encuentro íntimo, con la familia, fue la ceremonia. Luego, a las 10 de la noche, llegaron los más de 300 invitados a la fiesta temática que se había preparado.

En la primera etapa, la familia disfrutó de una cena de tres platos ofrecida por Leonor Espinosa, quien hizo una especie de cata de comida y vino en honor de la pareja. Luego, la rumba.

El patio de la casa, donde se realizó la celebración, estuvo adornado de selva y con varios artistas amenizando la noche y mucha comida típica nacional.

Mañana saldrá rumbo a su luna de miel, la cual será una sorpresa del novio, pues Viena aún no sabe el destino.