HISTÓRICO
TIRANO CORREA
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Por Humberto Montero | Publicado el 13 de febrero de 2012

“Escúchenme bien -vocifera el caudillo- el presidente de la República no es sólo el jefe del Ejecutivo. Es jefe de todo el Estado. Y el Estado ecuatoriano es poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral, poder de transparencia y control social, Superintendencia, Procuraduría, Contraloría. Todo eso es el Estado ecuatoriano”.

Rafael Correa, el mismo que se unge con todos los superpoderes del mundo para hacer y deshacer a su antojo, y se atribuye el derecho de “controlar” a todos los ecuatorianos, ha cumplido cinco años en el poder. Toda una gesta. El discurso anterior, que pueden escuchar en Youtube, condensa a las claras su visión política y la deriva de su régimen hacia la dictadura. Una dictadura “light” o una democracia tutelada, como prefieran, en la que se tolera una oposición política coaccionada, como en la Venezuela chavista, y se celebran religiosamente elecciones “cocinadas” con años de antelación en las que la oposición (disidencia interna, dadas las circunstancias) tiene nulas posibilidades de victoria.

Para dar la sensación de que las libertades políticas siguen vigentes, sólo por eso, se permiten victorias “menores” al enemigo.

Converso con Emilio Palacio, jefe de opinión durante 13 años del asediado diario “El Universo”, desde su exilio en Miami. A la Florida llegó el pasado 24 de agosto para escapar de la “persecución” del régimen junto a su mujer y sus dos hijos, de 19 y 7 años. El menor de ellos ni siquiera comprende lo que ocurre. “Él ve a Correa como una especie de Gargamel, pero no entiende por qué hemos tenido que escapar”, me reconoce con pesadumbre.

Palacio, de 58 años, publicó en febrero de 2011 una columna de opinión en la que afirmaba que Correa podría ser acusado de “cometer crímenes contra la humanidad por haber ordenado fuego a discreción” contra un hospital lleno de civiles durante una revuelta policial de septiembre de 2010. Ese día, el caudillo estuvo retenido nueve horas en un hospital policial del que fue rescatado a tiros tras una operación militar. En esa jornada murieron cinco personas en Quito, algunas de ellas durante la acción de rescate. Correa consideró injuriosa la columna y presentó una demanda millonaria a Palacio y a “El Universo”.

Quien califica todos los días a los medios de “corruptos sicarios de la tinta” y ha llegado a llamar públicamente “gordita horrorosa” a una periodista, aprovecha el absolutismo judicial instaurado para imponer 40 millones de dólares de multa y tres años de cárcel a Palacio y otros tres directivos de “El Universo” por un delito de opinión. Una sanción desmedida, reprobada por medio mundo.

Cuando asumió el poder, el único medio estatal de Ecuador era una cadena de radio. Ahora, Correa cuenta con 19 medios y una agencia de noticias. Mientras, no para de poner coto a la libertad de expresión con leyes “mordaza” como la que entró en vigor una semana atrás y que prohíbe a los medios hacer reportajes que incidan en favor o en contra de un candidato o una tesis política durante la campaña electoral.

Palacio, que se niega a desvelar la identidad de la persona que grabó un video en su poder que probaría sus acusaciones, me asegura que Ecuador “lleva peor camino que Venezuela”. “Quieren instaurar algo peor que la dictadura: el totalitarismo. Mientras, él se llena los bolsillos con las multas de los tribunales y se compra pisos de 600.000 dólares en Bélgica. Ahora quiere quedarse con “El Universo”, que vale 30 millones”, revela.

Cuelgo y llamo a un buen colega en Quito. Le comento mi conversación con Palacio y me ratifica todo. “Controlan hasta las redes sociales. Hay que tener cuidado”, dice. Ningún Gobierno ni empresa le tose al petrolero Correa. Para eso estamos nosotros.

twitter: @humberplanet