HISTÓRICO
TLC con Canadá reclama ventas con valor agregado
POR FRANCISCO JAVIER ARIAS R. | Publicado el 19 de abril de 2013
Ningún país firma un tratado de libre comercio para seguir exportando más de lo mismo. En el caso del TLC con Canadá, en vigencia desde el 15 de agosto de 2011, el llamado de Proexport a los empresarios es así de claro y así de simple: hay que exportar productos diferenciados, que aporten valor agregado al consumidor y, en lo posible, que se acerquen a la sensibilidad de los compradores en temas ambientales, sociales o de género.

El llamado es oportuno si se tiene en cuenta que el 87 por ciento de las ventas de Colombia a Canadá en 2012 (cuando cayeron 24 por ciento) fue en productos primarios -minerales, café, flores, frutas y azúcar-.

Ayer en un seminario con empresarios, como parte de la gira nacional que terminó en esta ciudad, el director de Proexport en Toronto, Álvaro Concha Bartolini, dejó en claro el potencial de ese mercado: Canadá importó 462.000 millones de dólares en 2012 y exportó 454.000 millones de dólares; es el importador número 11 del mundo y el 50,6 por ciento de sus compras las hace en Estados Unidos, su vecino y socio y el 74,5 por ciento de sus exportaciones se dirige al mercado americano.

Colombia es el socio 47 de Canadá y el quinto en América Latina, detrás de Brasil (puesto 12), Perú (15), Argentina (24) y Chile (31). En estos países compra el l 3,5 por ciento de sus importaciones y envía el 9,5 por ciento de sus exportaciones.

"Vengan a Canadá, piérdanle el miedo a este mercado y aprovechen las oportunidades para cerrar negocios, de la mano de Proexport", insistió.

De paso, respondió a la inquietud de un exportador, sobre el lento trámite de las visas para viajar a Canadá y dijo que aunque no se trata de una responsabilidad de Proexport -es injerencia de la Cancillería- sí es un tema que le preocupa y trabaja por solucionarlo, como punto de partida para agilizar el comercio binacional.

Las oportunidades
En materia de potencial de negocios, el organismo señala algunos productos con oportunidades: flores, azúcar, confitería, frutas y vegetales frescos, aceites y grasas y alimentos procesados, así como envases y empaques, materiales de construcción, productos farmacéuticos, uniformes, ropa deportiva y vestidos de baño.

En este sentido, destaca la preferencia por productos preparados, orgánicos y en presentaciones individuales y los productos marca propia para supermercados (60 por ciento de sus ventas), así como los productos sensibles elaborados por mujeres cabezas de familia, microempresarios y las organizaciones sociales.