HISTÓRICO
Toma callejera de traídos y de sancochos
  • Toma callejera de traídos y de sancochos | Juan Pablo y Valentina disfrutaron toda la mañana las bicicletas que les dieron de traído. FOTO RÓBINSON SAÉNZ
    Toma callejera de traídos y de sancochos | Juan Pablo y Valentina disfrutaron toda la mañana las bicicletas que les dieron de traído. FOTO RÓBINSON SAÉNZ
Por JUAN GUILLERMO DUQUE A. | Publicado el 25 de diciembre de 2012

Desde las 7:00 de la mañana que se levantaron Juan Pablo y Valentina le pidieron a su madre que los llevara al parque para poder estrenar las bicicletas que les había traído el Niño Jesús.

Marcela Arango, ante la insistencia de sus hijos, no tuvo más remedio que llevarlos, incluso sin desayunar. Estuvieron un rato, fueron a la casa a comerse la primera comida del día y una vez más regresaron al parque, ubicado a una lado de la estación Santa Lucía del metro, donde otro pequeño había llegado a estrenar su traído: una patineta.

Aunque las bicicletas no figuraban en la larga lista que Juan Pablo y Valentina le habían hecho al Niño Jesús estaban "matados" de la dicha.

Pero más lo estaba Marcela, no solo por la alegría que les había dado a sus hijos hasta el punto de hacerles olvidar la lista de juguetes que esperaban les cumpliera el Niño Jesús. "El menos valioso era un muñeco de 200.000 pesos, del que no recuerdo bien el nombre, pero que era como Frankenstein, que se le salen la cabeza y los brazos..."

Juan Pablo y Valentina, son de los que no dejan que se pierda esa costumbre de 25 de diciembre de salir a las calles a estrenar los traídos, aunque ellos prefirieron hacerlo en un parque.

Por eso algunos convirtieron los antejardines y las zonas verdes de algunas urbanizaciones en improvisados balnearios.

Sin embargo, ya no se vive como hace algunos años, que las calles se inundaban de niños jugando balón, montando en bicicleta, en patineta o en monopatín. Las niñas sacaban sus muñecas, las cocinas o el tocador, quizás porque ya la lista de juguetes cambió.

Ahora los traídos preferidos son las tabletas, los celulares, el Playstation, el Wii, el Xbox, los cuales pueden disfrutar en sus casas.

Beatriz Garcés, una joven abuela, sí aprovechó la tranquilidad de su barrio, El Departamento, para sacar a su nieta en el carro de control remoto que le dieron de traído.

Lo que sí abundaron ayer en las calles fueron los sancochos, las rumbas, el licor y la música de los amanecidos, otra costumbre de la ciudad que cada año coge más fuerza. Hubo cuadras en las que se veían dos y tres ollas montadas en medio del baile.