HISTÓRICO
Tuiteros famosos revelan su fórmula
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    Tuiteros famosos revelan su fórmula |
Por Natalia Estefanía Botero y | Publicado el 09 de febrero de 2012

A Juan Carlos Mejía Llano la pregunta le quedó sonando: ¿cómo podía ser autoridad en marketing digital si solo tenía 200 seguidores? Entonces, armó un plan para activar su vida en la web 2.0. Publica mínimo 10 post al día, que deja incluso programados desde la noche anterior y revisa sus menciones y retuit (RT) o réplicas, con minuciosidad al final del día.

Su actividad es organizada, no intrusiva y llena de olfato: sabe qué le interesa a su audiencia, que alcanzó en un año los 85.203 seguidores.

"Si Shakira dice qué desayunó eso importa, pero no si lo digo yo". Desde su perspectiva de experto, sigue un postulado: "Escribir lo que la gente quiere escuchar". Eso sí, contenido propio.

Juan Carlos Santander , director de Tecnología de Strategy Partners, añade que comprobar si una persona es influyente es fácil. Recorra la lista de seguidores, compruebe si sus perfiles son afines al tema en el que se enfoca y cómo crea contenido, conversación y es referido.

En este contexto, ¿qué podría pensarse de Beyonce , la cantante, que cuenta con 3 millones 47 mil seguidores pero no ha hecho un tuit en su vida? El tema ha sido tratado por laboratorios de investigación de firmas de tecnología. Bernardo H. Huberman , director del HP Labs, condujo un estudio, que analizó 22 millones de tuit basados en su propia métrica.

Entre las conclusiones se encontró que muchos de los usuarios en Twitter actúan como consumidores pasivos de información y rara vez hacen RT del contenido en la red. Los usuarios deben atrapar la atención y la predisposición (de los usuarios) a ser pasivos, afirma la investigación.

Pegarse a temas controversiales, de política o de actualidad, puede ser una buena opción para levantar del letargo a los seguidores, afirma Celia Valdeolmillos , tuitera y periodista española. No obstante, hay que ser comprometidos y no mandar mensajes "al vacío". Se descartan los que no conversan, no contestan, no siguen a nadie o solo hacen RT a la información de su empresa. "No es solo hablar, es escuchar y actuar", remata.

No hay fórmulas. Algunos tuit sarcásticos generan gran viralidad pero su valoración puede ser baja, explica Wilson Suárez , director de Prospectador. En su opinión, para ser influyente hay que "generar cambios en la opinión o en el comportamiento de los usuarios de la red".

Por ello, de nada sirve ser popular si no hay respaldo, con trinos que resuenen.