HISTÓRICO
Un club que interconecta a la ciencia
Por DIEGO AGUDELO GÓMEZ | Publicado el 07 de junio de 2013
La anécdota de un médico nigeriano que compartió en Research Gate las muestras de sangre de un paciente moribundo, y con la ayuda de un colega italiano descubrió una cepa de microorganismos que normalmente solo ataca a las plantas, les ha servido a los creadores de esta plataforma para demostrar las ventajas de tener una comunidad científica conectada globalmente.

Con casi 3 millones de usuarios, esta red social está llamando la atención en todo el mundo. Esta semana, Bill Gates anunció que donará de su propio bolsillo la suma de 35 millones de dólares que servirán para mejorar los servicios que ofrece.

Research Gate fue creada en 2008 en Berlín, presentada en 2010 y hoy, sus fundadores, los físicos Ijad Madisch, Sören Hofmayer y el científico en computación, Horst Fickenscher esperan desarrollar nuevas aplicaciones que puedan ser usadas por universidades de todo el mundo.

Es una red cerrada. Para ser miembro hay que pertenecer a una institución como la Universidad de Antioquia, donde algunos docentes participan publicando sus investigaciones y accediendo al trabajo de otros colegas. "Es una manera de encontrar artículos que de otro modo no están disponibles", dice el médico toxicólogo de la U. de A., Carlos Andrés Rodríguez.

Por otro lado, el profesor Luis Miguel Ramírez, odontólogo de la misma institución, cree que una de sus mayores virtudes es la de conectar a un colectivo de investigadores: "es como un club donde encuentras gente que hace lo mismo que tú".

La plataforma permite participar en foros, pertenecer a grupos, seguir usuarios, publicar artículos y hasta compartir los resultados de los experimentos fallidos. A esto, pronto se sumarán servicios que están en desarrollo para atraer a más investigadores y científicos que colaboren entre sí y lleven sus descubrimientos a otro nivel.