HISTÓRICO
¿UN DICTADOR PARA COLOMBIA?
  • ¿UN DICTADOR PARA COLOMBIA? |
    ¿UN DICTADOR PARA COLOMBIA? |
Por ANA CRISTINA ARISTIZÁBAL URIBE | Publicado el 21 de enero de 2013

El desorden social en que vive Colombia puede ser el caldo de cultivo para que un dictador se levante de entre este caos, proponiendo mano dura contra la corrupción y la desatención social, y sea aceptado sin mayores reclamos.

La realidad de la pobreza, violencia y falta de oportunidades, aunque muchas veces con estadísticas disfrazadas, es aterradora. Las zonas del país legal son cada vez menos. La poca credibilidad que generan las autoridades oficiales que deben imponer el orden, hacer cumplir las leyes o impartir justicia, hace que los ciudadanos estén cada vez más acudiendo a las vías de hecho y no de derecho. Algunos de los que deberían impartir autoridad, no lo hacen; y los que quieren hacerlo, encuentran mil obstáculos. La sensación es que cada vez se desmorona más todo el sistema que debería asegurar el orden y la justicia.

Por eso el miedo parece ser el ambientador que respiramos. Solo que de alguna manera hemos "aprendido" a convivir con él. Difícil labor para la prensa honesta y responsable: no ocultar la realidad, pero tampoco generar pánico.

Y muchos "dirigentes" y caudillos se están aprovechando de la coyuntura.

Ellos sí conocen la historia y saben cómo aprovecharla para sus intereses políticos. Con seguridad ellos han leído, de la historia de la vieja república romana (217 a.C.), cosas como estas: "El miedo, Marco, recuérdalo, administrado sabiamente es la mejor de las armas, especialmente para manipular a un pueblo inculto e influenciable. Con el miedo se pueden conseguir muchas cosas, se puede conseguir todo. El miedo en la gente, hábilmente gestionado, puede darte el poder absoluto. La gente con miedo se deja conducir dócilmente. Miedo en estado puro es lo que necesitamos. Lo diré con tremenda claridad aunque parezca que hablo de traición: necesitamos muertos, muertos romanos; necesitamos derrotas de nuestras tropas, un gran desastre, que nos justifique, que confunda la mente de la gente, del pueblo, del Senado. Nosotros, en ese momento, emergeremos para salvar a Roma". (Palabras de Quinto Fabio Máximo, cónsul, dictador y censor romano. Tomado de "Africanus, el hijo del cónsul". Santiago Posteguillo ).

Los que hoy tengan un cargo de autoridad, en lo público o en lo privado, tienen la tremenda responsabilidad de actuar con rectitud, detener la corrupción y proceder con justicia para interrumpir el caos social que, entre otros, genera miedo. Una sociedad con miedo es muy atractiva para un dictador (de derecha o de izquierda) con fachada de mesías. (Estamos tan mal, que no falta al que le parezca que eso es la solución).