HISTÓRICO
Un Duque corre como otro tipo de escarabajo
  • Un Duque corre como otro tipo de escarabajo | Denis Balibouse, Reuters- Puy Du Fu Arena, Francia | Los 22 equipos, con sus 198 corredores, fueron presentados ayer en el Tour de Francia, en la Puy du Fu Arena. Allí están los colombianos Leonardo Fabio Duque (Cofidis) y Rigoberto Urán (Sky). La competencia se iniciará mañana con una etapa en línea de 191 kilómetros, que tendrá una dura subida en el final.
    Un Duque corre como otro tipo de escarabajo | Denis Balibouse, Reuters- Puy Du Fu Arena, Francia | Los 22 equipos, con sus 198 corredores, fueron presentados ayer en el Tour de Francia, en la Puy du Fu Arena. Allí están los colombianos Leonardo Fabio Duque (Cofidis) y Rigoberto Urán (Sky). La competencia se iniciará mañana con una etapa en línea de 191 kilómetros, que tendrá una dura subida en el final.
Pablo Arbeláez Restrepo | Publicado el 30 de junio de 2011

Dándole la vuelta al ruedo de la plaza de Puy du Fu, Leonardo Fabio Duque echaba atrás la máquina del tiempo del pedal.

Lo que escuchaba ayer por la tarde en la presentación de la edición 98 del Tour de Francia, era música celestial, pese a lo estridente del sonido que les daba la bienvenida a los 198 corredores que estarán desde mañana en la Gran Bouclé.

Tras haber sido "negriado" el año pasado, Leonardo Fabio Duque, el que hace poco se vistió de lunares en el Dauphiné Liberé, volvió a su carrera preferida, con el mismo equipo, el Cofidis, y con el ánimo arriba, después de haber sido campeón de la Copa de Francia de ruta.

Duque, que llevará el dorsal 154, junto con su amigo Rigoberto Urán (Sky), con el número 118, serán los únicos colombianos en competencia, siempre con la mente puesta en Mauricio Soler (Movistar), quien por el accidente de la Vuelta a Suiza, no podrá estar en carrera.

Leonardo Fabio llega con la mentalidad renovada; esa que le ha permitido ser otro tipo de escarabajo, porque lejanos están los tiempos de la pista, para convertirse en un sprinter que hizo diez top diez en etapas del segundo Tour que disputó.

La experiencia del año pasado lo marcó y pudo demostrar con resultados que en el elenco rojo estaban errados. No confrontó con las palabras, pero sí demostró que tenía polenta en sus piernas.

"Esta vez hay muchas ambiciones. En el Dauphiné estuve a punto de ganar la montaña, pero había muchas ansias en la etapa final. Voy a tratar de figurar en la montaña y buscar una etapa".

El corredor vallecaucano se siente feliz de estar en el Tour y más como portador del nombre de Colombia, con la identidad de un gregario que se hace notar.

No esconde que este sea el papel de los escarabajos de hoy, como les sucede a él y a Rigoberto Urán, para quien tiene cálidos elogios como uno de los hombres clave en la escalada del equipo Sky.

Así tenga que trabajar para otros, su semblante, cuenta, es de alegría. De estar al lado de los mejores del mundo y de poder participar en el duelo del cetro que para él concentra aspiraciones en Alberto Contador (Saxo Bank), Andy Schleck (Leopard Trek), Cadel Evans (Radio Shack) y Robert Gesink (Rabobank) y una dura carrera montañosa que este sábado tendrá un abrebocas que le gusta, porque no se trata del tradicional prólogo.

Mientras Leo está en el Tour, allí mismo en Francia se encuentran su esposa Natalia, quien está a punto de coronar sus cursos de pilates y la pequeña Micaela, la que a diario le saca sonrisas, como esas de ir a lo alto del podio a reclamar la camiseta de la montaña, como le sucedió en el Dauphiné Liberé.

Por todo eso, es que Leonardo le ponía marcha atrás a la máquina del tiempo, como esos legionarios romanos y viejos franceses en cicla que ayer le dieron la puntada inicial al Tour-2011.