HISTÓRICO
Una ventana a la vida de los otros
Por CATALINA HERNÁNDEZ OSORIO | Publicado el 25 de mayo de 2013
En la casa de Frank Taylor, hay tres cámaras web que transmiten todo lo que ocurre, para internet, durante las 24 horas, mientras los internautas chatean sobre su vida. Este americano, de 49 años, es una estrella web y el ejemplo a seguir de otras personas que trasmiten su cotidianidad, minuto a minuto, sin cortes ni edición, gracias a herramientas gratuitas como justin.tv o Livestream.

"Hay gente con necesidad de reconocimiento, que a lo mejor se siente sola y encuentra en estas plataformas compañía permanente", explica Diego Montoya, docente de Eafit. Según él, "somos voyeristas por naturaleza y ahí radica el interés de la gente en estos canales, que tienen público permanente".

Esta modalidad de video también es utilizada en otros lugares: talleres de mecánica, barberías, oficinas o transmisiones desde el celular en restaurantes o clases, hacen parte de este realiti sin cortes.

"Esto es muy atractivo porque ya cualquiera tiene acceso y no necesita ser seleccionado para participar en una casa estudio. Quienes ven tampoco tienen que esperar el programa en televisión, porque acceden a la vida del otro en cualquier momento", concluyó Montoya.

Otras formas de vernos
No solo estos canales se imponen para ver la vida de un desconocido. Los sistemas de chatroulette, o ruleta de conversación obligan a quienes se conectan a encender la cámara para que otros puedan ver lo que hacen.

"Una vez me conecté con un camionero holandés mientras conducía. Conocimos su camión e incluso sonaba la bocina para nosotros", narra Mauricio Padilla, usuario de esa red. "Me gustó mucho la experiencia de ver lo que hacen los demás en muchas partes del mundo".