HISTÓRICO
Unión Europea reduce uso de biocombustible elaborados a partir de cultivos de alimentos para el año 2020
AP | Publicado el 11 de septiembre de 2013

El parlamento europeo votó el miércoles para reducir significativamente la cantidad de biocombustibles elaborados a partir de cultivos de alimentos para el año 2020, a fin de hacer frente a las preocupaciones sobre la sostenibilidad ambiental y ética de esa fuente de energía.

Los ecologistas argumentan que los biocombustibles obtenidos a partir de azúcar, maíz o soja añaden tantas emisiones de gases de efecto invernadero, o más, que los combustibles fósiles a los que pretenden reemplazar. Otros critican que este uso de cultivos desplaza la producción de alimentos y hace subir los precios de los alimentos básicos, mientras que todavía hay millones de personas que sufren malnutrición en todo el mundo.

A pesar de los esfuerzos frenéticos de los grupos de cabildeo a favor de los biocombustibles y de los grupos agrícolas, una estrecha mayoría de 356 votos a favor y 327 en contra aprobó reducir la cantidad de combustible que debe provenir de fuentes renovables en todo el bloque de 28 naciones para el 2020 del 10 al 6%, dijo la legisladora Corinne Lepage.

La decisión tomada durante una sesión plenaria en Estrasburgo también pide que los biocombustibles avanzados, sobre la base de algas o determinados tipos de residuos, representen al menos el 2,5% del consumo de energía de transporte en los 28 países del bloque para el 2020.

El objetivo total del 10% se estableció inicialmente en 2008, pero la Comisión Europea, el brazo ejecutivo del bloque, propuso el año pasado un tope del 5% para biocombustibles basados en cultivos alimentarios. La legislación actual se remonta a los estados miembros de la UE. Si rechazan el proyecto de ley del Parlamento, los legisladores tendrán que celebrar una nueva votación sobre su propuesta más adelante.

La comisión de Medio Ambiente del Parlamento había votado inicialmente a favor de un límite del 5,5%, mientras que la comisión de Industria buscaba un límite del 6,5%.

El acuerdo del miércoles se encuentra ligeramente por encima de la cuota actual de biocombustibles para consumo de energía para el transporte, lo que significa que las inversiones existentes están protegidas a pesar de que el rápido crecimiento del sector está a punto de reducir su ritmo.

Los grupos ecologistas critican también que los altos objetivos de la UE han llevado al aumento de la demanda de biocombustible hecho a partir del aceite de palma, que está vinculado a la rápida deforestación en el sudeste de Asia que provoca más emisiones de carbono, incendios forestales y contaminación en toda la región.