HISTÓRICO
Verde guerra y verde esmeraldas
  • Verde guerra y verde esmeraldas | Raúl Palacios. Colprensa | Pedro Claver Téllez relata la historia de cómo una oportunidad de progreso colectivo termina siendo casi una maldición que lleva dolor, muerte y miseria con esta es una edición ampliada y corregida de un libro editado por primera vez hace 19 años: Verde.
    Verde guerra y verde esmeraldas | Raúl Palacios. Colprensa | Pedro Claver Téllez relata la historia de cómo una oportunidad de progreso colectivo termina siendo casi una maldición que lleva dolor, muerte y miseria con esta es una edición ampliada y corregida de un libro editado por primera vez hace 19 años: Verde.
Sergio Villamizar | Publicado el 06 de mayo de 2011

Pedro Claver Téllez presentó en 1992 Verde , un libro donde hace un recorrido entorno a la guerra de las esmeraldas y el desarrollo de la explotación de estas en el país.

Ahora, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá presenta una edición revisada y actualizada de esta historia, que se convirtió en una pieza indispensable para entender este enfrentamiento, en el cual interactuaron personajes como el bandolero Efraín González, Isauro Murcia, el Ganso Ariza, además del narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha y Gilberto Molina.

"Esta riqueza se encontró en una zona desamparada por el Estado, y pese a este hallazgo, siguió olvidada, lo que dio origen a mafias parecidas a las italianas".

Al crearse estas aparecen las rivalidades entre quienes quieren controlar las zonas de las minas de esmeraldas.

"Efraín González con los esmeralderos, por ejemplo, no actuaba como bandolero sino como un jefe de seguridad. Intentaba mantener el orden. Le tocó controlar la avalancha de personas de todas partes del país que llegaron a la zona en búsqueda de esmeraldas, entrando de manera ilegal a las minas o asaltando a las personas".

El poder de estas mafias llegó a ser tan grande que a finales de los años 70 Japón empezó a producir esmeraldas sintéticas de gran calidad y muy bajos costos, poniendo en peligro la producción de esmeraldas en Colombia, en especial la que se comercializaba ilegalmente.

Sin problema alguno, contrataron a un escuadrón de sicarios, lo enviaron a Japón y sembraron el terror allí, obligándolos a desistir de la idea de seguir invirtiendo en esmeraldas sintéticas.

Eso está narrado en Verde , un color distinto para la guerra, el color de las esmeraldas.