HISTÓRICO
VICTORIAS PERSONALES, DERROTAS COLECTIVAS
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    VICTORIAS PERSONALES, DERROTAS COLECTIVAS |
Por PABLO JARAMILLO VASCO | Publicado el 24 de marzo de 2013

Vamos en la séptima ronda de diálogos con las Farc y los colombianos seguimos aún sin conocer resultados concretos de las negociaciones que se adelantan en Cuba. Tras varios meses de diálogos, el Gobierno nacional y las Farc apenas han abarcado el primer punto de la agenda pactada.

Mientras el hermetismo en el Gobierno con respecto a la socialización de los avances de las conversaciones aumenta, también lo hace el escepticismo entre la gente de alcanzar un resultado que pueda catalogarse realmente como "paz". Ni siquiera el pedido justo de dos senadores (José Darío Salazar y Liliana Rendón ) solicitando al Gobierno revelar a la opinión pública los acuerdos a los que se ha llegado con las Farc hasta el momento, ha servido para que los colombianos conozcamos el verdadero avance de estos diálogos.

Hoy sólo conocemos las pretensiones de las Farc, mas no sabemos en qué están cediendo realmente y las exigencias que les ha impuesto el Gobierno para lograr un acuerdo justo con los intereses de todos los colombianos. Las Farc siguen insistiendo en la creación de más de 50 Zonas de Reserva Campesina, en las cuales no habría presencia de la Fuerza Pública, en la revisión de los TLC firmados, en la creación de nuevos impuestos, en intervenir las Fuerzas Militares y otras cuantas propuestas absurdas.

Paralelamente, se viene ambientando desde diferentes sectores del Estado colombiano un escenario en el que las Farc podrían gozar de impunidad y de la posibilidad de participar en política sin pagar siquiera un día de cárcel a pesar de los atroces y numerosos crímenes cometidos.

En este sentido, la ONU advirtió en un reciente informe sobre el peligro de aplicar una amnistía en un proceso de paz, ya que en estos procesos debe existir la aplicación de la justicia en algún grado y la reparación a las víctimas, so pena de enfrentarse a la justicia internacional que es muy clara al respecto.

Faltando alrededor de un año para las elecciones presidenciales, con un escepticismo creciente entre la gente ante a los posibles resultados de los diálogos, con las encuestas mostrando resultados adversos en la aprobación a su gestión, el presidente Santos sabe que el tiempo juega en su contra y las Farc también lo tienen claro. Razón tiene el expresidente Pastrana al preocuparse por que Santos termine cediendo ante las inmensas pretensiones de las Farc con tal de asegurar su futuro político al querer buscar la reelección y alguno que otro reconocimiento internacional.

Sería absurdo que el presidente Santos termine firmando un acuerdo de paz favorable a sus intenciones personales y a las de las mismas Farc, pero nocivo para los intereses de Colombia. Es una pena conseguir victorias personales a través de derrotas colectivas. Los términos acordados deben darse a conocer y ponerse en consideración de la opinión pública.