HISTÓRICO
VIDRIOS ROTOS
Por JAIME GREIFFENSTEIN OSPINA | Publicado el 21 de abril de 2013
Un profesor de la Universidad de Stanford realizó un experimento de psicología: dejó dos autos idénticos abandonados: uno en una calle del Bronx, una zona pobre y conflictiva de nueva York, y el otro en Palo Alto, un área rica y tranquila de California. Mientras el auto del Bronx fue vandalizado a las pocas horas el de Palo Alto permaneció intacto. Pero el experimento continuó, y una semana después los investigadores rompieron un vidrio del auto de Palo Alto y se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el barrio supuestamente seguro desata un proceso delictivo?

Aquí viene lo interesante: el vidrio roto transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una ausencia de ley, de normas, algo así como que vale todo. Cada nuevo ataque reafirma y multiplica esta idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una escalada irracional.