HISTÓRICO
¿Y EL CLIENTE INTERNO QUÉ?
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    ¿Y EL CLIENTE INTERNO QUÉ? |
Por JUAN CARLOS QUINTERO C. | Publicado el 17 de agosto de 2014

El principio básico de servir es "ser útil" y para lograr esa premisa con el cliente las empresas forman a sus trabajadores con infinidad de herramientas para generar una experiencia favorable. Como fruto de esa labor se han diseñado decálogos, manuales y protocolos que permiten al colaborador tratar con amabilidad al visitante. Pero, ¿dónde está el manual para generar experiencias positivas en el cliente interno?. A continuación, encontrará un decálogo que consideró le será de utilidad.

1. Saludaré, sonreiré y estaré dispuesto a servir a mis compañeros.

Los protocolos dan uniformidad al trato personal. Llame a su compañero por el nombre, se sentirá alagado, y haciendo gala de su expresión corporal atenderá sus necesidades.

2. Escucharé a mi colega sin interrumpirlo para poderle servir apropiadamente.

Aprendimos a leer y escribir, pero nadie nos enseñó a escuchar. Es necesario escuchar para comprender lo que el compañero necesita. Comprenda la necesidad así no se limitará.

3. Evitaré dar, automáticamente, un "no" como respuesta.

Frases como "No tengo tiempo", "No puedo ayudarlo", "Aquí no se puede", "Primero cree el requerimiento", deben erradicarse. Si aprende a escuchar orientará a su compañero, recuerde: él no viene a estorbarlo, él está en la búsqueda de la satisfacción de cliente.

4. Trataré a mis compañeros como me gustaría ser tratado.

Mire a los ojos a su interlocutor, evitando ser despectivo y suspenda lo que se está haciendo, esa es una verdadera muestra de educación.

5. Utilizaré mi creatividad para sorprender a mis compañeros.

Marcar la diferencia se convierte en una ventaja competitiva. Demuestre que su educación no está colgada en la pared. Devuelva la llamada, responda los correos y agregarles una frase motivadora, y si su personalidad se lo permite, haga un halago respetuoso.

6. Orientaré a mis compañeros con profesionalismo y objetividad.

Conociendo las necesidades de los colaboradores podrá orientarlos apropiadamente para optimizar el uso del tiempo y los recursos de la organización.

7. Serviré con calidad a mis compañeros y al jefe como a mí mismo.

Todos merecemos respeto, dé prioridad al compañero que lo necesite hasta solucionar su inquietud y responda sus preguntas con total atención.

8. Reconoceré los errores, buscaré solucionarlos y evitaré que sucedan de nuevo.

Tropezarse con una piedra no es problema, el problema es encariñarse con ella. Por eso, si se equivoca use su creatividad para solventar la situación lo antes posible. Recuerde, esa persona que está en el mostrador esperando su respuesta es la que le paga el sueldo.

9. Proyectaré siempre alegría y pasión por mi trabajo y la empresa.

Vacúnese contra las siguientes enfermedades corporativas: Hablar mal de la empresa, quejarse del sueldo, ser apático, mascar chicle, y estar a la defensiva.

10. Daré gracias a Dios todos los días por mis talentos y mi trabajo.

Encontrar trabajo es una tarea que requiere dedicación y esfuerzo. ¿Sabe cuál es el índice de desempleo en su ciudad o en el país? Le aseguro que con tal de tener su trabajo cualquiera de ellos se emplearían hasta por menor salario. Usted es bendecido, aproveche y haga las cosas lo mejor posible dando siempre un paso más.