HISTÓRICO
Y TODOS CAÍMOS
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    Y TODOS CAÍMOS |
Por JUAN GÓMEZ MARTÍNEZ | Publicado el 28 de noviembre de 2012

Sí, caímos todos en el caso del conflicto con Nicaragua.

Colombia tenía todos los argumentos para sentirse segura frente a un fallo de una Corte Internacional presumiblemente neutral, justa e independiente.

Lástima, nos equivocamos. Basta con haber visto en la transmisión del fallo por Caracol TV, cuando al término de la lectura, el efusivo abrazo de despedida de uno de los negociadores nicaragüenses con uno de los miembros de la Corte. ¿Vieja amistad? ¿Sería el embajador de tantos años en La Haya? Vaya a saberlo uno desde tan lejos y desconocedor de los intríngulis de la política internacional.

El caso fue que nos quitaron algo que sin duda alguna era de Colombia desde el acuerdo de 1928. La Corte cambió la realidad por su política y, quién quita, deseos.

Uno de los temas lo dice todo, lo hicieron, en parte, por la seguridad alimentaria de los nicaragüenses, según la lectura de la sentencia, sin importar la seguridad alimentaria de los sanandresanos que han vivido durante toda su historia de la pesca en los cayos cuyas aguas son ahora extranjeras. Seguridad para un lado e inseguridad para quienes tenían el derecho histórico, legal, ancestral y jurídico. Ellos dijeron otra cosa. ¿Hay que reconocer el absurdo? Parece que sí.

Si Colombia tiene que aceptar el fallo, como dicen expertos, el país debe revisar su política centralista con buen olvido de las regiones.

Perdimos una Panamá aislada y lejana de la capital. Ahora perdemos una riqueza marítima, olvidada hasta cuando Rojas Pinilla se dio cuenta de lo que significaban San Andrés, Providencia, Santa Catalina y todos sus cayos para Colombia. Perdimos la mayor parte de la Amazonía cuando era un territorio lejano de la capital e inhóspito para quienes viven y dirigen el país desde lejanas tierras frías y montañosas.

Hay que reflexionar, hay que aceptar que Colombia va más allá de Monserrate y del Salto del Tequendama. Hay que aplicar la descentralización que manda nuestra Constitución.

Ahora se habla de que Colombia tiene la mejor posición geopolítica de América. Pero, a la vez que se habla, se tiene olvidada la región que se ajusta a la verdad de una posición geopolítica extraordinaria.

Es Chocó, junto con los departamentos que lo rodean al Oriente y al norte, como son Córdoba y Antioquia. Si no queremos más fallos injustos con Colombia, hagamos una verdadera descentralización.

Ahora, en la propuesta de una nueva reforma tributaria, se dice que los grandes contribuyentes tienen que declarar en Bogotá. Si hoy se argumenta, para las inversiones en la capital, que Bogotá aporta el 24% de los recursos de la Nación, en el futuro, cuando allí declare el grupo antioqueño, cuando declaren en Bogotá todos los azucareros, cuando declaren las grandes industrias y comercios del país, ya no será el 24 sino el 60% y así será también la inversión nacional con semejante engaño estadístico.

Primero descentralización y luego hablamos.