El campo no quiere que El Niño arruine cosechas

  • Ante la reducción de lluvias, el Ideam aconseja realizar acciones para prevenir plagas propias de esa coyuntura. FOTO Jaime Pérez.
    Ante la reducción de lluvias, el Ideam aconseja realizar acciones para prevenir plagas propias de esa coyuntura. FOTO Jaime Pérez.
Por Ferney Arias Jiménez | Publicado el 14 de enero de 2019
2,7 %

crecimiento del sector agropecuario entre enero y septiembre de 2018: Dane.

2,43 %

variación que observó el costo de los alimentos en 2018, según el Dane.

en definitiva

La severidad del fenómeno de El Niño, por la sequía, disminuiría las cosechas en el campo elevando, eventualmente, los costos de los alimentos para el consumidor y presionando al alza la inflación.

Hace un año, el sector agropecuario colombiano no perdía de vista la evolución del fenómeno climático de La Niña, que se anunciaba iba a desencadenar un exceso de lluvias con eventuales impactos negativos sobre las 43,1 millones de hectáreas que en el país están dedicadas a estas actividades.

El temor surgió por el antecedente que dejó esa condición climática entre 2010-2011, la cual el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) calificó como “una de las más fuertes de la historia”. Para el año pasado se afirmó que su intensidad sería “débil” y así ocurrió.

No obstante, en el caso de los productores de café, flores y banano, el menor nivel de lluvias que desató La Niña en 2018 terminó mermando la producción de esos sectores. La Federación Nacional de Cafeteros, por ejemplo, reportó una disminución de 4,5 % en la cosecha, que pasó de 14,19 millones de sacos entre enero y diciembre de 2017 a 13,55 millones de sacos en los mismos meses de 2018 (ver módulos).

Augusto Solano, presidente de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), explicó que en condiciones de lluvia la preocupación de los floricultores es por la falta de luz, que hace que los cultivos crezcan menos o lentamente.

“Con el exceso de agua también proliferan las plagas y enfermedades. El año pasado no fue exagerado el invierno, pero sí se logró afectar la producción”, expresó el dirigente gremial, sin precisar la magnitud del impacto.

En el mismo sentido se expresó el empresario bananero de Urabá, Gabriel Harry Hinestroza, quien señaló que pese a los pronósticos de mayores lluvias que se elaboraron para 2018, la brisa y las altas temperaturas observadas redujeron la productividad de la fruta.

“No pasó lo que se pensaba, y las temperaturas altas dañaron las hojas de las bananeras, y sin estas no hubo una buena fotosíntesis y la producción cayó”, comentó.

Las cuentas del sector agropecuario

Entre enero y septiembre del año pasado, mientras el Producto Interno Bruto (PIB) o crecimiento económico tuvo una variación del 2,5 %, las actividades agropecuarias observaron una dinámica un poco mejor creciendo 2,7 %.

En los reportes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) se destacó el comportamiento que tuvieron los sectores de ganadería (4,5 %), y pesca y acuicultura (6,9 %).

Las proyecciones del Grupo Bolívar señalan que “un fenómeno de El Niño tendría consecuencias de corto plazo sobre la producción agropecuaria y los precios de los alimentos”. La escasez de agua, la falta de distritos de riego y las dificultades para irrigar los cultivos podrían derivar en mermas de las cosechas, lo que elevaría los precios de frutas, hortalizas y verduras para el consumidor final y presionando al alza la inflación o costo de vida.

Andrés Langebaek, director de Estudios Económicos del Grupo Bolívar, mencionó que los pronósticos sugieren que la magnitud sería modesta, por lo que no cabría esperar un impacto tan grande: “Es importante señalar que nuestras proyecciones consideran que a partir de junio la inflación de alimentos estaría por encima de la inflación total generando presiones moderadas”.

Los analistas de Credicorp Capital estiman que este año la inflación se acelere ligeramente a 3,6 % (para todo el 2018 el indicador fue 3,18 %).

“La inflación de alimentos se incrementaría gradualmente desde los bajos niveles actuales, en medio del impacto del probable fenómeno de El Niño (el cual sería de una intensidad débil), mientras que la oferta se desaceleraría a medida que los productores han limitado sus cultivos recientemente en medio de los bajos precios actuales”, anotan los expertos de esa firma.

Para los investigadores económicos del Grupo Bancolombia El Niño influenciaría un aumento de la inflación debido a los mayores costos del servicio de electricidad. “Las experiencias previas demuestran que los precios al consumidor en Colombia se han afectado ante las alteraciones climáticas por el efecto que estas tienen sobre la generación de energía eléctrica, al reducir el peso de las hidroeléctricas por otras fuentes de generación más costosas como las centrales térmicas”.

Desplegando los planes de prevención

Con el propósito de prevenir posibles afectaciones en el sector agropecuario por el fenómeno de El Niño, el Ministerio de Agricultura tiene en marcha la campaña #AtentosConElClima, la cual cuenta con cinco ejes de trabajo (tomar un seguro agropecuario; informar y atender las recomendaciones; manejar adecuadamente el recurso hídrico; disponer de alimento para los animales; y adoptar buenas prácticas productivas).

El jefe de esa cartera, Andrés Valencia, comentó que en la coyuntura climática es importante que los agricultores estén atentos y dispongan de información que les permita gestionar riesgos, así como tomar mejores decisiones para evitar así posibles daños por cuenta de la sequía.

Una de las preocupaciones está asociada a las heladas en zonas del Altiplano Cundiboyacense, Santanderes, Nariño, Cauca, Tolima, Caldas y Antioquia, que han sido históricamente las más afectadas, causando afectaciones a pastos y cultivos (ver Informe).

Este fenómeno se refiere a las temperaturas menores a cero grados centígrados en zonas de montaña con altitudes superiores a 2.500 metros sobre el nivel del mar, en donde las siembras tienen riesgos porque los tejidos de las plantas comienzan a sufrir daño. De esta forma, la humedad del ambiente pasa directamente del estado de vapor a sólido o hielo.

Ante un escenario de condiciones climáticas adversas, la apuesta es que todos pongan de su parte, inclusive el presidente Iván Duque pidió a los ciudadanos ser “conscientes”, a apagar bombillos, ser ahorrativos en el consumo de agua y aires acondicionados.

Duque afirmó que desde el Gobierno se están monitoreando los embalses y el comportamiento de los ríos, pero enfatizó que “prevenir los efectos es una tarea de todos” (ver Para saber más).

Contexto de la Noticia

Asegurar el abastecimiento, una tarea que es compleja y para la que no hay orden

La entrada de alimentos a las centrales de abastos de Medellín (Central Mayorista de Antioquia y la Plaza Minorista José María Villa) alcanzó entre enero y septiembre de 2018 las 716.000 toneladas, volumen 0,5 % por debajo del obtenido en el mismo periodo de 2017. Según el Boletín Económico Regional del Banco de la República, la merma se sustentó en el descenso del grupo de tubérculos y plátanos, cuya variación anual fue de - 7,5%. Pese a esa reducción, el precio promedio para los comercializadores mayoristas evidenció descensos en buena parte de los productos. No obstante, con datos a diciembre, el Dane reportó que la variación del costo de los alimentos en Medellín fue 2,73 %, mayor al 2,43 % que fue el promedio nacional.

Pero, ¿en tiempos de El Niño, qué esperar del abastecimiento para la capital antioqueña? El gerente de la Central Mayorista de Antoquia, Juan Orlando Toro, reconoce que por la dinámica de los negocios lo que se apreciará será un impacto. “Acá no nos preparamos para ese tipo de contingencias, y en el camino se van ajustando las cargas. Esto, a su vez, refleja lo poco preparado que está el campo colombiano para enfrentar este tipo de eventos, por lo que en ocasiones se ve abundancia de unos productos y escasez de otros. La falta de organización en las cosechas y la alta informalidad son evidentes y en tiempos de crisis es que se aprecia la realidad del mercado”.

perjuicios que El NIño ha provocado en el pasado en Colombia

El recuento de lo que El Niño es capaz de hacer puede remitirnos hasta principios de los años noventa, cuando fue necesario aplicar un fuerte racionamiento de energía, o a los años 2015 y 2016, cuando la inflación repuntó a niveles de 6,7 % y 5,7 %, respectivamente. “En estos periodos el aumento de la temperatura y las menores precipitaciones causaron variaciones tan fuertes en la producción agrícola y en los hábitos de consumo que crearon tanto respuestas de política, como el programa Apagar Paga en 2016 (para ahorrar electricidad), así como la necesidad de monitorear de cerca las variaciones climáticas para mitigar sus efectos”, repasa Andrés Langebaek, director de Estudios Económicos del Grupo Bolívar.

Desde el área de investigaciones del Grupo Bancolombia, se añade que desde 1988 a la fecha el país ha atravesado por 16 episodios de anomalías climáticas, repartidos equitativamente entre La Niña y El Niño. En promedio, la duración ha sido más prolongada para el fenómeno de La Niña (11,3 meses frente a 10,3 meses en El Niño).

Con la información disponible hasta la fecha, se estima que la intensidad de El Niño que está comenzando a manifestarse sería moderada. Además, se calcula que se prolongue hasta marzo o abril de este año, por lo que se trataría de un episodio de una duración promedio frente sus parámetros históricos.

Ejecutando acciones para que los cultivos no sufran por la disminución de agua

La Asociación de Bananeros de Colombia (Augura) recordó que por la época de intenso verano las plantaciones se estresan, por lo que recomendó a los productores iniciar aplicaciones de nutrientes como potasio, magnesio, zinc y boro para reducir los impactos negativos de las bajas precipitaciones, como aplicación adicional al plan de fertilización convencional establecido para las fincas.

“El sector bananero no ha sido ajeno al cambio climático, nuestras plantaciones en los últimos años se han visto afectadas por intensos veranos y olas invernales que amenazan la productividad, por eso seguiremos insistiendo ante el Gobierno en la necesidad de adelantar proyectos que nos blinden ante estos embates de la naturaleza por medio de proyectos como el Distrito de Adecuación de Tierras para Urabá y la construcción de reservorios en el departamento del Magdalena”, señaló el presidente de Augura, Juan Camilo Restrepo Gómez.

Para Miguel Amado, gerente de Agronomía de la empresa de nutrición vegetal Yara, “el clima está cambiando y ya no es tan fácil predecir sus ciclos; por ello, es de vital importancia ayudar a los productores para que se preparen y adquieran el conocimiento que les permita proteger sus cultivos de manera eficiente y así contrarrestar los efectos negativos del fenómeno de El Niño”.

Vigilando la variabilidad climática y el nivel de las fuentes hídricas de todo país

Los ministerios de Ambiente y Minas y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), avanzan en la implementación de un plan de acción coordinada que contempla el monitoreo permanente del clima y de los afluentes. A diciembre, el país contaba con reservas hídricas superiores al 77 %, aproximadamente 17 puntos porcentuales por encima de lo registrado en la misma temporada de 2015-2016, último periodo de sequía crítica.

“Con la información disponible hasta el momento, el sector eléctrico se encuentra preparado para enfrentar el fenómeno de El Niño. Los generadores han manifestado que las plantas hidráulicas y térmicas están con el mantenimiento al día y con los planes de combustibles listos”, señaló en un comunicado el Ministerio de Minas, que de paso invito a los consumidores a aplicar un programa de ahorro preventivo de energía eléctrica.

Además, como parte de las tareas de vigilancia, el pasado sábado el Ideam tenía declaradas 187 alertas rojas, en igual numero de municipios, por la posibilidad de incendios.

Sobre el estado de los principales ríos del país (Magdalena y Cauca), se informó que entre el primero de diciembre y el 10 de enero se apreció un descenso en sus caudales y se pronosticó que esta tendencia se mantendrá hasta fin de mes.

Ferney Arias Jiménez

Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección