El invento paisa para elaborar ladrillos ecológicos

  • Los ecoladrillos, que pueden elaborarse con mayor rapidez gracias al invento de investigadores de la U. de M., podrían servir como solución para construir vivienda social. FOTOS Cortesía U. DE m.
    Los ecoladrillos, que pueden elaborarse con mayor rapidez gracias al invento de investigadores de la U. de M., podrían servir como solución para construir vivienda social. FOTOS Cortesía U. DE m.
  • El invento paisa para elaborar ladrillos ecológicos
  • El invento paisa para elaborar ladrillos ecológicos
Por Diego Zambrano Benavides | Publicado el 23 de octubre de 2017
$11,5

millones fueron invertidos para fabricar el prototipo del compactador de ecoladrillos.

en definitiva

Con la patente de invención en sus manos, el grupo investigador estudia los valores de resistencia y rapidez de producción de los ecoladrillos. Están abiertos al interés de posibles inversores.

El sueño de tres profesores y dos estudiantes de la Universidad de Medellín (U. de M.) se vio materializado el mes pasado, cuando la Superintendecia de Industria y Comercio les concedió la patente de invención de un dispositivo que acelera la elaboración de ladrillos ecológicos.

Los investigadores, que trabajaban en este proyecto desde hace más de dos años, tuvieron que esperar a que una firma de abogados confirmara que en ningún lugar del mundo se habían ingeniado esta máquina y solo así se logró obtener la patente.

El profesor líder de la iniciativa es Mario Alberto Luna del Risco, quien le contó a EL COLOMBIANO que su deseo es que el invento permita producir los ecoladrillos (botellas de plástico con material reciclable y no aprovechable compactado en su interior), por ejemplo, para la construcción de viviendas económicas que sirvan como solucion para familias de escasos recursos.

El resto del equipo investigador está conformado por los docentes Sebastián Villegas Moncada y Carlos Andrés Arredondo Orozco, y los estudiantes Santiago Saldarriaga Escobar y José Daniel Uribe Guarín.

¿Cómo funciona?

El profesor Luna explicó que hasta ahora los ecoladrillos se elaboraban artesanalmente. Es decir, dentro de una botella PET (Tereftalato de polietileno) —como aquellas de gaseosa o de agua— se introducían los residuos, principalmente bolsas plásticas, compactándolas con algún palo, lo cual dificulta que el ecoladrillo quede con la rigidez necesaria para no ceder al ser usado en alguna construcción.

“El dispositivo despliega cuatro brazos dentro de la botella que permiten que en su interior se compacten más de 50 bolsas plásticas. Esa presión se genera por medio de una palanca que distribuye mejor las fuerzas. La máquina no usa electricidad sino que es mecánica, se acciona manualmente”, explicó Luna.

La estructura permite cambiar la longitud o altura de los brazos, por lo cual no hay problema si se quiere trabajar con una botella de 250 mililitros o si se trata de una de tres litros.

No obstante, los valores exactos de resistencia, rapidez y otras variables aún son materia de estudio, pues según el grupo investigador conocer el ahorro en tiempo gracias al dispositivo es el paso que sigue luego de obtener el título de invención.

“Sabemos que es más rápido y se puede lograr una mejor compactación, pero aún están por definir todos esos valores con exactitud”, afirmó Luna.

Aún así, el estudiante Santiago Saldarriaga señaló que quizás se podría estimar que el trabajo se reduce a la mitad del tiempo y se hace con mucho menos esfuerzo. Agregó que el éxito del invento consiste en que todos los ladrillos quedan estandarizados, con la misma cantidad de material en su interior.

El costo para fabricar el prototipo con que se obtuvo la patente de invención fue de $11,5 millones. Sin embargo, con pagar al grupo investigador y a la firma de abogados que certificó que el proyecto era pionero en el mundo, subió la inversión hasta los $22 millones.

La vicerrectora de Investigaciones de la U. de M., Nubia Palacio, reveló que con esta ya son cuatro las patentes de invención con las que cuenta el claustro.

“Este logro nos genera mucho entusiasmo y satifacción, para los investigadores es la posibilidad de que sus esfuerzos sean visibilizados internacionalmente”, dijo.

Aprovechar la basura

Medellín y su área metropolitana generan 3.055 toneladas de basura al día. Descontando el 56 por ciento que es orgánico, una parte del resto del material podría usarse para elaborar ecoladrillos, lo cual abre una posibilidad para subir la tasa de aprovechamiento y bajar la cantidad de residuos que llegan al relleno sanitario.

Los recicladores de la ciudad, que se calculan en más de 3.600, pueden recoger hasta 75 kilos de basura al día. Héctor Jaramillo es uno de ellos, y confirmó que una de las cosas que más se encuentra en su día a día son las botellas plásticas que la gente deja tiradas en las calles.

Por eso, la ingeniera ambiental de Emvarias, Catalina Hernández, expresó que todas las propuestas que impliquen reducir los impactos ambientales se aplauden y espera que la universidad pueda socializar esta propuesta con la comunidad.

“Son alternativas de reciclaje. La sostenibilidad del territorio se mide por la aplicación de este tipo de iniciativas”, dijo, pero advirtió que es importante que el material al interior de la botella esté limpio para evitar que con el tiempo se descomponga y termine afectando su solidez.

Cuando el grupo de investigación se interesó en el proyecto comenzaron a trabajar de la mano con Redeco, una red ambiental de la universidad que usaba los ecoladrillos para construir algunas casas de muñecas en los jardínes infantiles del Inder, pero la meta es crecer y lograr un impacto social mayor.

“Nuestro objetivo ahora es no dejar el prototipo guardado, mejorarlo y participar en procesos con empresas intersadas. Sabemos que los ecoladrillos por su consistencia no sirven para las bases estructurales de una vivienda, pero sí para las paredes, para hacer muros separadores, bodegas y otros muchos mobiliarios”, afirmó el profesor Luna.

Contexto de la Noticia

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El Desafío Google.org 2017, que premia proyectos innovadores con impacto social, dará a conocer los tres ganadores a nivel latinoamericano el próximo 16 de noviembre.

Entre los participantes está la fundación argentina Ecoinclusión, la cual pretende que de los 12 millones de botellas plásticas por día que se botan en su país, se aprovechen 50.000 toneladas de plástico al año para fabricar ecoladrillos. Con estos, la fundación desea construir al menos un millón de metros cuadrados de viviendas sostenibles.

Diego Zambrano Benavides

Periodista de la Universidad de Antioquia interesado en temas políticos y culturales. Mi bandera: escribir siempre y llevar la vida al ritmo de la salsa y el rock.

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