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    La prueba científica consistió en aislar los componentes de algunas drogas (cuyo gramo cuesta  en el mercado entre 25.000 y 250.000 pesos) y establecer cuáles eran sus ingredientes luego de compararlos con los registros indexados en bibliotecas contra el crimen organizado de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. Los resultados permitieron determinar los efectos que producen y los riesgos para la salud.

    Según el coronel Miguel Hernández, jefe del laboratorio, la mayoría de estas drogas sintéticas, que se
    mercadean en Europa y Norteamérica, contienen un principio activo, es decir, un único componente base. Por ejemplo, en la marihuana sería el cannabinol; pero en Colombia, dice el experto, se venden con los mismos nombres aunque no en su versión “pura” sino con otros componentes o mezclados con otra serie de sustancias. Entonces, sus compuestos son completamente diferentes en sus características y solo conservan su nombre original.

     

    "Hace 15 años comenzamos a identificar el tráfico de drogas sintéticas en Colombia. Medellín y Cali ahora son las ciudades con más producción y consumo, sobre todo, en rumbas electrónicas. Están trayendo éxtasis puro y lo empastillan aquí, es decir, vuelven el polvo en tabletas y le adicionan cafeína, efedrina (para el tratamiento del asma), pseudoefedrina (para la congestión nasal) y lorazepam (para el tratamiento del insomnio) para luego armar pastillas", afirmó Hernández.

     

    Según una investigación sobre drogas sintéticas hecha por la Dijín en 2012, en el país circulan por lo menos 45 tipos de las más de 470 que se conocen en el mundo. Estas drogas, según las autoridades, llegan desde México, Holanda, España e Inglaterra. Y las mafias locales las rinden con toda clase de componentes.

    Sabía usted que los traficantes colombianos mezclan drogas sintéticas con cafeína, lactosa, removedores de pintura, medicina para el tratamiento de obesidad, cáncer, tuberculosis o antialérgicos, bactericidas y hasta suplementos dietéticos. Entonces ¿es posible saber exactamente con qué se están drogando los jóvenes? Esa pregunta la resolvió EL COLOMBIANO con este experimento.

     

    En los años 60 se popularizó la marihuana y el ácido lisérgico (LSD), que en 1940 se usó para la psicoterapia y la esquizofrenia. En los 70 causó furor la cocaína (que surge de la planta de coca); en los 80 y los 90, la heroína (que sale del opio), y en el 2000 llegaron las drogas de síntesis o sintéticas, cuya base química, no vegetal, logra efectos psicoactivos, es decir, afecta el sistema nervioso central.

     

    Las pastillas de éxtasis son las más populares entre las de síntesis, basadas en el MDMA (metilendioximetanfetamina) que produce euforia, empatía, alegría e hiperactividad, y que ha sido promovida para el uso médico en el estrés postrumático, la depresión y la ansiedad, aunque su uso está
    prohibido en la medicina debido a sus efectos adversos. También producen estas consecuencias el MDMA puro y el GHB (gamma hidroxibutirato),
    químicos en forma cristalina y líquida, respectivamente.

     

    Otras por el estilo son: Ketamina, un anestésico usado para procedimientos quirúrgicos cortos para humanos y  animales, que causa alucinaciones de alrededor de 10 minutos de duración en las personas; DIC, dicloruro de metileno, empleado para limpiar teclados de computadores; Laidys, cloruro de etilo o aditivo para la gasolina; Popper, nitrito de amilo o nitrito de butilo, muy consumido en fiestas electrónicas y también usado como dilatador sexual en la rumba gay aunque, en realidad, es limpiador industrial para láseres o equipos electrónicos y su venta no tiene restricción alguna.

     

    En los últimos cinco años se han consumido otras como: 2CB,  droga psicodélica basada en la feniletilamina, hermana de la anfetamina; Molly o polvo de éxtasis; y metanfetaminas, estimulantes del sistema nervioso central que han sido utilizados en la medicina para el tratamiento de la narcolepsia (somnolencia durante el día), déficit de atención y control de obesidad. Además, hay otras consideradas potencializadas como marihuanas sintéticas o manipuladas genéticamente para lograr mayores efectos como el K2 y Wax; o el Coco, cocaína muy pura combinada con petidina o meperidina,
    familiar de la heroína.

    Gold

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    2cb

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    CRISTAL

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    ÉXTASIS R

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    WAX

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    COCO

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    Nuevas drogas,

    cócteles de la muerte

    EL COLOMBIANO pidió el análisis científico de estas drogas. Los encargados de ejecutar esta misión fueron los expertos del Laboratorio de Policía Científica y Criminalística Regional Número 6, el único en Colombia con tecnología de espectometría de masas,  técnica de análisis que permite la medición de moléculas y que identifica y cuantifica las sustancias que contiene una droga.

    Se analizaron seis de las más populares drogas consumidas por los jóvenes de Medellín: Gold, 2CB, Cristal, Éxtasis R, Wax y Coco. Y aunque todas se venden por gramo, ninguna de las sometidas al
    experimento alcanzó a pesar siquiera uno. El resultado, sin embargo, fue revelador: todas son bombas de tiempo.

    Por ejemplo el Gold, la droga más cara que se encontró en el mercado antioqueño, es una combinación de sustancias con efectos diversos. Contiene anfetaminas y metanfetaminas (potentes estimulantes del sistema nervioso central, que se utilizan también para mejorar el rendimiento deportivo), normorfina (un derivado del opio, hermano de la heroína y la morfina), también contiene un analgésico narcótico para tratar la dependencia a opioides, un fármaco para disminuir la obesidad, antihistamínicos (para combatir alergias) y acetato de etilo, que se usa normalmente para remover pintura.

    Esta combinación de sustancias estimulantes con depresores puede producir falla ventilatoria o agitación, y es muy tóxica. Por un lado, genera sueño y, por el otro, libera cantidades enormes de adrenalina y noradrenalina, neurotransmisores que nos mantienen despiertos. Mientras la  metanfetamina puede ocasionar arritmias cardiacas, convulsiones, depresión y un tipo de esquizofrenia como la psicosis paranóica. La normorfina puede generar depresión respiratoria y  dependencia, ya que se requiere elevar la dosis para volver a experimentar la misma sensación y, por consiguiente, eleva el consumo de las anfetaminas", aseguró Ubier Gómez Calzada, toxicólogo del Hospital Universitario San Vicente Fundación.

    El 2CB fue otra de las drogas que causó sorpresa en el laboratorio. Se conocía

    que estaba basada en la feniletilamina, estimulante perteneciente a la familia de las anfetaminas, pero estas pruebas de laboratorio demostraron que es polvo de opio, base de heroína en un 40%. También contiene  lactosa (azúcar de la leche) mezclada con medicamentos contra el cáncer, antibióticos para la tuberculosis, analgésicos, antidepresivos para niños que pueden inducir tendencias suicidas, un suplemento dietético y hasta celofán,  componente que forma parte del papel y la cinta adhesiva.

    Su consumo produce dependencia  por ser derivado del opio y, con el tiempo, si no se consume diariamente, puede  generar dolores articulares intensos, ansiedad extrema, insomnio, lagrimeo, cuadros de diarrea, cólicos y calambres. A quienes consumen opiáceos  les fastidia la luz, tienen lagrimeo y rinorrea (goteo por la nariz), disforia (sensación de sufrimiento permanente) y deben consumir otra vez la droga para sentirse bien. Además, si se inhala puede producir edema agudo de pulmón, neumonía o infecciones pulmonares",  afirma el especialista Gómez.

    El Éxtasis R o éxtasis recargado con 2CB, como lo ofrecen en las calles de Medellín los "dealers" que prometen con estas "pepas" rosadas un viaje a otro mundo, contiene realmente 70% de cafeína, el resto es anfetamina y fenetilina (psicoestimulante ilegal desde 1986, muy usado en los países árabes). También vasodilatadores y proxifilina, que controla el asma.

    Con esta droga, la persona puede tener mayor actividad física pero cuando le pasa el efecto presenta depresión o angustia, fenómenos más marcados en las mujeres. Mata las neuronas serotoninérgicas, responsables del estado de ánimo y los cuadros depresivos son de muy difícil manejo. Y de la mano de estos episodios se producen intentos suicidas. Hay también personas con crisis de pánico desencadenado, arritmias cardíacas, crisis de ansiedad, delirios de persecución, insomnio y agotamiento", indica Ubier Gómez Calzada, toxicólogo del Hospital Universitario San Vicente Fundación.

    Wax es marihuana "sintética" o genéticamente alterada para producir un efecto mayor y más prolongado. Tiene altos porcentajes de Tetrahidrocannabinol (THC), el compuesto base del cannabis. Es decir, que mientras una planta de marihuana tiene 5% de THC; la Wax,  60% del compuesto; es decir, fumar una dosis de Wax es lo mismo que  consumir 12 cigarrillos de marihuana.

    Los adolescentes la consumen con pipas vaporizadoras. Así se adhiere al cerebro de manera intensa y genera mayor muerte de neuronas. Es decir, que los problemas que produce Wax podrían verse más rápidamente como desconcentración, pérdida de atención, falla de memoria y falta de cálculo. Además, es muy tóxica y nociva para el sistema reproductivo (ovarios y testículos). Un bebé podría tener secuelas como malformaciones o problemas cognitivos si su madre lo consume durante el embarazo. En los hombres disminuye el número de espermatozoides y tiene un efecto antiandrogénico, es decir, feminiza. Muchas personas pierden incluso el deseo sexual con su consumo", aclara el médico Gómez.

    El riesgo del Coco, según el toxicólogo, es su alta pureza. Un gramo de cocaína normal contiene 30% de cocaína y 70% de Levamisol desparasitario para vacas, que utilizan los narcos para aumentar el volumen de la coca y mejorar el rendimiento económico. Es tan parecido a la coca que reacciona igual en las pruebas químicas. "Con cocaína tan pura como el Coco empiezan a llegar los infartados a los hospitales, pelados de 18 años quedan con un corazón de 70 porque se pegaron el pase y esto les generó vasoconstricción en las arterias del corazón. No depende ni de la cantidad ni la frecuencia con la que se consume la droga. Es una ruleta rusa. Además, los cocainómanos presentan arterosclerosis acelerada, pues sus arterias se van envejeciendo, engrosando, tapando y se predisponen al infarto", sostiene el toxicólogo.

     

    Otro de los problemas, según Gómez, es que la coca contaminada con Levamisol, genera en los humanos necrosis en las orejas, la nariz, los dedos y hasta en el pene. "Hemos tenido casos de personas con desfiguración facial. El último hacía aseo en un hotel en horas nocturnas y para no dormirse consumía coca. Llegó con necrosis en la punta de la nariz y los lóbulos de las orejas. Los perdió. Quedó deforme", recuerda el experto.

     

    Las secuelas muchas veces no se producen de una manera rápida, se generan con el transcurso de meses, incluso años. “Una persona que consume marihuana no piensa que sus problemas de atención, memoria o cálculo se deben al consumo. Quien usa Éxtasis o Cristal tampoco va a pensar que el cuadro depresivo, así sea varios meses después,  fue producido por esto; o el que consuma cocaína, que sus arterias están en un proceso de arterosclerosis. No hay ninguna droga que sea inocua, cada una conlleva un riesgo, un daño mental y físico", aclara el toxicólogo.

    ¿Si son tan negativas, qué las hace tan llamativas?, según el experto del Hospital Universitario San Vicente Fundación, el ser humano tiende al placer y estas sustancias lo producen; ese es justamente su peligro. Por ejemplo, quienes consumen Coco sienten euforia, delirios de persecución y valentía; con el Wax creen percibirlo todo y pierden el miedo y el dolor; con el Gold, el Éxtasis R y el Cristal sienten estimulación mental,  aprecian diferente la música, tienen percepción inusual del tacto, gusto y olfato; además, sienten empatía con los demás y bienestar. El 2CB tiene efectos alucinatorios y produce euforia y empatía pero, combinado con el opio, genera somnolencia y relajación.

     

    Por otro lado, es importante entender que estas drogas no son detectables en los exámenes tradicionales. "La aparición de una serie de sustancias sintéticas de difícil detección requiere laboratorios muy especializados para identificarlas. La gran mayoría de pacientes que tratamos en el grupo de farmacodependencia han consumido drogas sintéticas. Lo que más consumen es éxtasis, 2CB, cloruro de metileno, sales de baño y LSD", indica Gómez.

     

    Ahora, una bolsa de droga de dos centímetros de largo puede ser más letal que un arma contundente. ¿La razón?, la mezcla indeterminada de componentes, la gran mayoría de veces, no permite conocer los alcances y las consecuencias de su consumo. Sin embargo, llevamos 15 años enfrentándonos a la era de las drogas sintéticas y hoy existen más que días del año. Una cifra que no parará mientras los narcotraficantes sigan diseñando placer dosificado y no exista nueva regulación para su producción y comecialización.

    El Coco, cocaína sintética con aromatizante de olor a coco, como la venden los "dealers", en 80% tiene cocaína pura. El 20 % restante es petidina (meperidina), un narcótico depresor del sistema nervioso semejante a la morfina pero de más rápida aparición y más corta duración. "Es una mezcla de sustancias psicoactivas antagónicas, estimulante (cocaína) y depresor (meperidina), con el peligro adicional que esta última puede inducir a convulsiones", afirma el experto.

    Otra de las sustancias más preocupantes para los investigadores fue Cristal. Contiene anfetaminas y metanfetaminas que combinadas pueden producir arritmia cardiaca, derrame cerebral o muerte. "Por ejemplo, una modelo famosa antioqueña consumió éxtasis (MDMA) luego Cristal (metanfetamina) y murió. Como las dos favorecían la liberación de adrenalina, las dos arterias carótidas que le llevaban la sangre al cerebro se le taparon", afirma el toxicólogo.

    Una persona al consumir Cristal puede presentar infarto al miocardio, infarto cerebral e hipertensión pero también convulsiones, cuadros de esquizofrenia paranoide, delirios de persecución, depresión y crisis de pánico.

    Subintendente
    Yohn Quiñones Paternina

    Coronel
    Miguel Hernández

    médico
    Ubier Gómez Calzada

    Químico del Laboratorio de Policía Científica y Criminalística Regional Número 6

    Jefe del Laboratorio de Policía Científica y Criminalística Regional Número 6

    Toxicólogo del Hospital Universitario de San Vicente
    Fundación

    "Ningún negocio trabaja con una sustancia totalmente pura y, en estos casos,  las sustancias están siendo alteradas, mezcladas con otras para confundir el cuerpo de la persona que las consume, causando efectos contrarios al organismo"

    "La droga sintética tiene una
    característica de mezcla según la  zona de donde proviene. Así que la droga sintética de Medellín no es la misma que la de Barranquilla o Bogotá"

    "En las rumbas electrónicas, el cuerpo pide agua para hidratarse y desintoxicarse a través del sudor y la orina. Lo otro que producen (las drogas) son movimientos involuntarios masticatorios, que las personas disimulan con bombón"

    GOLD

    2CB

    CRISTAL

    ÉXTASIS R

    WAX

    COCO

    ¿Por qué son consumidas

    estas drogas?

    CIFRAS

    Créditos

    Redacción e investigación: Santiago Cárdenas; investigación, video y fotografía: Juan Sebastián Carvajal; diseño web: Jorge Mario Ochoa; edición de video: Alex Andrés Hereira, graficación: Darwin Alejandro Bermúdez. Edición: Juan Esteban Vásquez, Redes Sociales: Melissa Gutiérrez. Con el apoyo de Martha Ortíz, directora de El Colombiano. Idea original: Margarita Barrero Fandiño, Macroeditora Digital.  Agradecimientos: Laboratorio de Policía Científica Regional 6 y Hospital San Vicente Fundación.