Juan José García Posada
Columnista

Juan José García Posada

Publicado el 18 de junio de 2018

Al menos parece una democracia

La realización de una jornada electoral tranquila, libre de graves sobresaltos y en la que fue posible votar con relativa libertad, prueba que este país al menos parece una democracia, con todo y las enormes deficiencias, el impacto destructivo de la corrupción, la fuerza disociadora del sectarismo y una tendencia arcaica al irrespeto de los contrarios, así como también un notorio subdesarrollo en materia de cultura de la discordancia.

Entre ser y parecer es obvia la diferencia. Ninguna nación, ni la más culta y avanzada, puede ostentar el título de perfecta democracia. Todas exhiben vacíos e incongruencias, unos más y otros menos. Pero sí hay modelos más o menos ejemplares en los que el alto grado de institucionalidad y los cambios y alternancias en el poder no representan alteración de la vida normal de los asociados y se asimilan como hechos normales a los cuales muy pronto se adaptan los ciudadanos.

Insisto en este caso, a propósito: En España hubo hace dos semanas una transición repentina, inesperada, con la sustitución del Presidente, pero todo ha seguido igual. La gente sabe muy bien que el Estado es fuerte y está garantizada la continuidad de sus fines primordiales, en asuntos capitales como la política exterior, el manejo de la economía, el tratamiento de la seguridad y la defensa de la unidad nacional amenazada por el separatismo.

El gatopartismo explicado por Lampedusa en la novela transferida al cine puede ser tan negativo o positivo como quiera interpretarse. La conclusión de que “todo cambia para que todo siga igual” tiene de malo que se engañe quien aspire a que se verifiquen grandes transformaciones por un relevo gubernamental. Pero tiene de bueno, para el asunto actual, que la consistencia de las instituciones y los programas, del proyecto de Estado, supere la capacidad del gobernante de efectuar giros copernicanos, virajes trascendentales que alteren la evolución gradual y progresiva de la sociedad e impongan modelos que pueden resultar demoledores. El liderazgo tiene fronteras, en una democracia o en un régimen que se le parezca. Aquí nada tienen que hacer un autócrata o un déspota, con los controles que lo limitan. Y esas fronteras están determinadas por los contrapesos institucionales, la separación de poderes y la fuerza legitimadora o deslegitimadora de la voluntad general, la sociedad civil, la opinión pública, los medios periodísticos y las corrientes políticas.

Una primera gran conclusión, entonces, de la jornada electoral, consiste en que nuestro país está en puesto sobresaliente, en América Latina, en el ranquin de los que al menos parecen democráticos y sus perspectivas motivan un realismo optimista. Pero ante todo, lo que deben comprender los ciudadanos radicales, intolerantes, es que la paz no se defiende con agresiones y lenguaje de odio.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    BOCA JUNIORS / RIVER PLATE

    Tras un vibrante clásico, la final de la Copa Libertadores sigue abierta para los dos populares conjuntos.

    $titulo

    JAVIER LÓPEZ

    Defensa del Santa Fe. Contra el Junior ajustó su novena expulsión por violencia contra los rivales.