Columnista

$aboutAuthor.Instrumental_Autor.data

Publicado el 16 de abril de 2018

CASARSE CON NETFLIX

Y heme aquí, sintiéndome parte de una generación no digamos tanto como que en vía de extinción, pero casi.

En mis tiempos, cuando comenzábamos a mirar hacia un futuro que nos parecía muy lejano, los jóvenes teníamos entre los objetivos primordiales estudiar, trabajar en una empresa estable, formar una familia, tener hijos, velar por ellos, jubilarnos... Si de repente podíamos hacer un viaje, bienvenido era, pero las aspiraciones de trotamundos no iban mucho más allá del Golfo de Morrosquillo. Para muchos de nosotros, San Andrés quedaba casi en otro continente y los que “montaban” en avión eran los “bendecidos y afortunados” de la época.

Pero un día la sociedad empezó a llenarse de Milenialls, hijos de los Baby Boomers, que crecieron viendo a sus padres trabajar como mulas de carga para alcanzar sus sueños que, en colombiano, podían resumirse en tres palabras: Casa, carro y beca. Una historia que los jóvenes de hoy no quieren repetir, de ahí que busquen, mejor que un trabajo, ser sus propios jefes para tener dominio de su tiempo. Un dominio que se extiende hasta las relaciones amorosas, porque les huyen a los compromisos que pudiesen atarlos. Aunque algunos sucumben y juran frente a un altar amar a su pareja hasta que la muerte los separe, aplazan la posibilidad de tener hijos, no solo por convicciones ecológicas (“no hay agua ni aire pa tanta gente”) sino porque les demandan tiempo, dedicación y plata, que en cambio sí invierten en una mascota, la misma que dejan en una guardería cuando levan anclas y deciden irse a recorrer un poquito más allá de Coveñas, nuestra Australia de la infancia.

Para muchos de ellos, la familia no tiene nada que ver con los lazos de consanguinidad, sino con la convivencia y la comodidad. De modo que algunos “se casan” con el celular, con un gimnasio, con un grupo de amigos, con la soledad o con Netflix: Pueden ver los episodios de una serie, uno tras otro por días enteros, sin sentir la necesidad de hablar con nadie, excepto con el dependiente de una línea de domicilios de pizza, sushi o comida mexicana.

Me pregunto si tiende a esfumarse el concepto de familia nuclear tal como la hemos conocido, aunque no me refiero solamente a la conformada por un hombre, una mujer y su prole, porque hoy las posibilidades son diversas. No sé la respuesta. Creo que nadie la tiene. Será la historia la encargada de contar qué hizo del mundo esta generación hiperconectada, independiente, multidisciplinaria y crítica. Posiblemente dentro de cincuenta años, más o menos, una columnista de opinión haga una retrospectiva acerca de cómo era la vida cuando la célula básica de la sociedad estaba compuesta por la familia y no por los individuos. Tal vez haya que buscar el significado de “hermano” y “sobrino” en un portal de voces viejas, aunque puede que aún esté vigente el concepto de “sociedad conyugal”.

Y no digo, pues, que si se acaba la familia se acaba el mundo. Solo que me gustaría estar ahí para mirar, por una hendija, si los seres humanos vencieron al fin la necesidad de establecer relaciones estables y duraderas entre sí, si el amor siguió vigente por encima de todo, si la población mundial disminuyó y cuánto más relativista se volvió la sociedad.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    BOCA JUNIORS / RIVER PLATE

    Tras un vibrante clásico, la final de la Copa Libertadores sigue abierta para los dos populares conjuntos.

    $titulo

    JAVIER LÓPEZ

    Defensa del Santa Fe. Contra el Junior ajustó su novena expulsión por violencia contra los rivales.